Adiós a diez siglos benedictinos

José María Sanromá, en el monasterio de Valvanera. :: la rioja/
José María Sanromá, en el monasterio de Valvanera. :: la rioja

El prior de Valvanera no descarta que la orden que ahora llega al monasterio asuma su gestión global en el futuro | «Montserrat ha hecho un gran esfuerzo para evitar la desaparición del monasterio de Valvanera», asegura José María Sanromá

LUIS JAVIER RUIZ

Ha sido una especie de carrera de fondo para conseguir que alguien tomara el testigo que durante los últimos diez siglos ha portado la orden benedictina en la abadía de Valvanera. Por allí, recuerda el de momento prior del monasterio riojano, José María Sanromá, «ha pasado mucha gente, pero a lo largo de los años han ido disminuyendo las vocaciones». Así, hasta llegar a la situación actual en la que él ha sido el único monje en la abadía riojana durante el último año. «Montserrat [el centro de referencia de la orden en España] ha hecho el esfuerzo de tenerme aquí para conservar el monasterio y atender a los peregrinos. Viendo que la situación no tenía solución, que en una comunidad sin monjes no se puede hacer otra cosa que cerrar, nos pusimos con el padre abad de Montserrat y con el obispo de La Rioja a buscar una solución. Nos resistíamos a cerrar el santuario».

Esa solución ha llegado desde Barbastro (Huesca), desde el monasterio del santuario del Pueyo, a cuya reactivación tras la Guerra Civil colaboraron monjes de Valvanera. «El superior general del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) ha dado su visto bueno para que llegaran tres monjes a Valvanera». De momento Sanromá seguirá siendo el prior hasta que se traslade a Montserrat. «A partir de entonces seré el representante legal del monasterio. Uno de los monjes del IVE será el superior», explica Sanromá.

«Ellos se van a hacer cargo del trabajo pastoral. Yo me encargaré de la parte material, de los trabajadores que están aquí, de los proyectos que tenemos en mente para ir mejorando el santuario. Otra cosa es que los que han venido, poco a poco y con el tiempo, puedan ir encargándose de todo. La abadía es propiedad de la comunidad y cuando esta desaparece pasa a ser de la congregación. Valvanera siempre será propiedad de la congregación Benedictina».

José María Sanromá apunta que la gestión diaria la realizará desde tierras catalanas: «Mucho de mi trabajo será por Internet y vendré periódicamente y cuando sea necesario», completa. «No quiere decir que Montserrat se haga responsable de esto. Montserrat ha ayudado a llegar a este punto y cada vez que Valvanera ha estado a punto de desaparecer Montserrat ha apostado por Valvanera y esta vez ha conseguido que esto no desapareciera. Ha sido un esfuerzo muy importante de la comunidad», completa el prior, que sostiene que los problemas habrían llegado en caso de que nadie hubiera querido aterrizar en la casa de la patrona riojana: «Tampoco quiere eso decir que hubiéramos dejado el monasterio», sentencia.

Sorpresa y satisfacción

La llegada de los nuevos custodios hasta Valvanera ha sido recibida con satisfacción y sorpresa. Sorpresa, sobre todo, en la Asociación Amigos de Valvanera, alguno de cuyos miembros apuntaba ayer la «sorpresa» que había causado un relevo del que únicamente habían oído poco más que rumores.

Desde el departamento de prensa de la diócesis Calahorra y La Calzada-Logroño, además de «agradecer a los monjes benedictinos su gran aportación al impulso de la devoción de nuestra patrona, la Virgen de Valvanera» explicaban que la marcha del prior se debe a que «estaba solo en la congregación y necesitaba ayuda. Ahora va a estar yendo y viniendo de Montserrat pero van a tener más presencia los tres monjes del IVE. Es una decisión de los benedictinos», completaban desde el servicio de comunicación.

También Leonor González Menorca, consejera de Desarrollo Económico e Innovación del Gobierno de La Rioja, consideraba «una buena noticia la llegada de los monjes blancos» de Barbastro porque «la vida religiosa continúa. Eso -apostilla- no quiere decir que el monasterio se vaya a dirigir desde Montserrat. El prior va a seguir viniendo por aquí», dice la consejera, que considera que el relevo en la abadía riojana «le va a dar un empuje por la juventud de estos nuevos monjes». De manera paralela, el Gobierno regional «va a intensificar el apoyo cultural, patrimonial y turístico a este monasterio. De hecho hay varios proyectos que se están llevando a cabo, entre ellos el de dar solución a los aspectos energéticos del monasterio», asegura González Menorca.

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