Los acusados del 14N niegan los hechos y Beneite alega que hubo «mucha violencia»

I.I. (de espaldas), Pablo Alberdi y Jorge Merino, instantes antes del inicio de la primera sesión del juicio celebrada ayer. :/Juan Marín
I.I. (de espaldas), Pablo Alberdi y Jorge Merino, instantes antes del inicio de la primera sesión del juicio celebrada ayer. : / Juan Marín

Pablo Alberdi y Jorge Merino defienden ante la juez que en todo momento «llamaron a la calma» y a «no caer en provocaciones» | Esta mañana se está celebrando la segunda jornada del juicio

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

La huelga general del 14 de noviembre del 2012 comenzó a escribir sus últimas líneas ayer. Lo hizo en la intensa sesión con que se abrió el proceso contra Pablo Alberdi y Jorge Merino, que se enfrentan a 6 años y 9 meses de prisión y 2 años de cárcel, respectivamente (el tercer acusado selló su acuerdo con el fiscal y pagará una multa de 720 euros). Los dos imputados y el responsable de aquel operativo policial -el actual comisario jefe de la Policía Local de Logroño, Fernando Fernández Beneite- fueron los protagonistas.

Los dos primeros reiteraron la versión mantenida a lo largo del tiempo. Explicó Alberdi que participó en la marcha, que estuvo presente en las traseras de la Concha del Espolón donde Merino, antes de irse a trabajar, dirigió unas palabras a los asistentes, que no escuchó «nada de aumentar la agresividad o los ataques» y que ni lanzó globos ni piedras contra nadie. «Después de una carga, cogí una pancarta del suelo y la levanté. Quería simbolizar serenidad, que es lo que le pedía a la gente, porque se estaba tensionando el ambiente. Yo estaba tranquilo y pedí calma», alegó en todo momento Alberdi, que también recordó «una carga brutal que rompió la manifestación». «En un momento dado vino hacia mí un policía y empezó a empujarme y a pegarme. Luego me tiraron al suelo, discutieron qué hacer conmigo y decidieron detenerme, para lo que me llevaron a rastras hasta el coche». En comisaría, denunció, «los agentes me agredieron».

Más limitado es el conocimiento directo de Jorge Merino durante las cargas. «Estaba de camino a San Adrián», volvió a explicar. Entraba a trabajar a las 22 horas. «Durante la marcha hubo un incidente en Gran Vía y al ver lo que pasaba pedí que no cayeran en provocaciones», le explicó al fiscal antes de informarle que la frase 'el patrón solo entiende un lenguaje: boicot, huelga y sabotaje' es «solo una consigna. Usted mismo la podría haber cantado», dijo. «Nuestro plan era que todo fuera pacífico durante aquella jornada», añadió.

Además recordó que a las 11 de la mañana del día siguiente le llamaron para decirle que la Policía le estaba buscando. «Fui a la comisaría y allí tenían mi carnet de identidad ampliado y, con un rotulador, habían puesto 'CNT' pese a que en ningún momento había sido identificado».

Segunda jornada del juicio, que se está celebrando hoy.
Segunda jornada del juicio, que se está celebrando hoy. / Luis J. Ruiz
Segunda jornada del juicio, que se está celebrando hoy.
Segunda jornada del juicio, que se está celebrando hoy. / Luis J. Ruiz

Pero Fernando Fernández Beneite vio las cosas de otra manera. No habló de escenario de guerra... pero casi. «Fue una manifestación muy violenta y eso que he participado en dispositivos similares en muchas comunidades autónomas. Incluso en el País Vasco», argumentó.

El relato del actual máximo responsable de la Policía Local de Logroño no solo chocó de frente con la versión de los dos acusados. Lo hizo también con los vídeos exhibidos ayer en la sala de vistas y con el propio atestado que firmó como responsable del dispositivo. Vino a explicar que en el documento oficial plasmó lo que quedó grabado en su mente en aquella intervención y que ese recuerdo quizá no coincida con los vídeos. «Me fui con la idea de que me había lanzado [Pablo Alberdi] un globo de pintura y al final veo que ha sido otra cosa, pero eso fue lo que visualicé en aquella situación de agresión y mi cerebro se queda con lo que se queda», intentó justificar Beneite ante las preguntas de Endika Zulueta, letrado de Alberdi, que le acusó de falsear el atestado: «Contó algo que no ha sucedido. Usted considera que es un matiz, pero no lo es», le espetó.

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Eso fue después de que Beneite hablara de escenas de gran violencia y de que reconociera que si bien ya estaba barruntando una intervención [carga], tomó la decisión al ver que un agente que estaba en las puertas del Palacete era alcanzado por una piedra en la rodilla: «Había mucha violencia e iba a más. No sé si fue Pablo quien lanzó la piedra o no, pero se me encaró y me tiró una pancarta a la cara. Solo por eso había que detenerlo. Además, luego otro compañero me dijo que él había lanzado la piedra que hirió a un agente», explicó. Ese agente declaró que le identificó por su vestimenta, si bien «todo el mundo puede errar».

«Fue una carga progresiva», se justificó Fernández Beneite, al tiempo que recordó que las imágenes grabadas por un agente de la Policía Nacional fueron borradas «porque eran borrosas y temblorosas». Además apuntó que Jorge Merino le conocía «por que acudía a manifestaciones» y le dijeron que había «lanzado soflamas. Como me considero buen policía, sé el nombre de quienes suelen ir a las manifestaciones», completó.

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