De la aceptación al optimismo, el mejor camino a la victoria

Roberto Moreno, presidente  de Arepak-Rioja (2º por la izquierda) y varios asociados, en la sede con su fisioterapeuta, Cristina Borque. /  DÍAZ URIEL
Roberto Moreno, presidente de Arepak-Rioja (2º por la izquierda) y varios asociados, en la sede con su fisioterapeuta, Cristina Borque. / DÍAZ URIEL

Pacientes riojanos de párkinson ofrecen las claves para afrontar, con el apoyo de Arepak, la lucha contra la enfermedad

R. G. L. LOGROÑO.

La enfermedad de Parkinson se ha convertido en su indeseada compañera de viaje desde hace 8, 10 o 15 años para convertir su vida en una diaria carrera de obstáculos que tratan de superar con el optimismo y el compañerismo como infalibles muletas. La sede logroñesa de Arepak (Asociación Riojana de enfermos de Párkinson) es su segunda hogar y en ella se reúnen todas las semanas para pelear junto, para ganar la batalla a la espera de que los investigadores hallen una cura o, al menos, un tratamiento eficaz.

A César Alonso, de 71 años, se lo diagnosticaron en el 2010 tras sentirse «muy raro» en el frontón. «Fui al médico porque yo solía jugar a pala y empecé a notar que arrastraba el pie derecho, como que se me quedaba pegado al suelo; ese fue el primer síntoma, pero luego vinieron otros, como que andaba sin mover los brazos o falta de energía». Acaba de terminar su sesión de fisioterapia y se le ve muy bien. «Yo no lo llevo del todo mal, lo que pasa es que es a ratos, hay momentos en los que tienes mucha energía y en otros te quedas como fundido, es la subida en 'on' y la bajada en 'off'», resume para dar su solución: «Lo que se trata es de aprovechar los momentos de energía». A la hora de señalar algunas de las armas de esta batalla, lo tiene aún más claro: «La principal para mejorar o recuperar algo, además de la terapia, es el optimismo, esto es vital, lo mismo que relacionarte con el resto de compañeros que están en la misma situación».

SEDE DE AREPAK

uDirección
Gustavo Adolfo Bécquer, 2, en Logroño.
uTeléfono
941 54 57 34.
uActividades
Atención psicológica y terapéutica a pacientes y familiares, sesiones de fisioterapia, logopedia, yoga, arteterapia...

Roberto Moreno Romeo, presidente de Arepak y alma mater de la asociación, asiente a su lado. «El optimismo es fundamental, no es lo mismo ver el vaso medio lleno que medio vacío. Ser optimista es importantísimo para afrontar una enfermedad cuyo primer problema es saber aceptarla, que es lo que más cuesta. Hay que aprender a vivir con ello, porque lo más cotidiano puede hacerse un mundo», resalta. Roberto sabe de lo que habla, a sus 52 años lleva ya quince como paciente de párkinson. «Empecé con un pequeño temblor en un dedo que luego se extendió a toda la mano y a continuación a la otra, pero luego los síntomas fueron cambiando, ya que tanto estos como la evolución, además de ser distintos en cada paciente, varían en uno mismo según la medicación que se tome».

En la puerta de la sede, José María Peña se despide de la fisioterapeuta de la asociación, Cristina Borque. A sus 81 años es uno de los veteranos del grupo. «A mí me diagnosticaron párkinson hace unos diez años, poco después de acudir al médico porque empecé a notar que me cansaba mucho». Afortunado por la evolución de la enfermedad, José María se agarra también a la bandera del optimismo: «Yo no lo llevo mal y aunque soy consciente de lo que tengo, la enfermedad parece que se ha ido sujetando. He tenido suerte y puedo hacer casi todo lo que hacía antes, excepto esfuerzos muy fuertes o andar mucho», remacha, antes de despedirse con una sonrisa de sus compañeros de batalla.

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