La Rioja

Vivienda y transporte consumieron en 2016 casi la mitad del gasto de los hogares riojanos

  • El presupuesto de las familias riojanas creció el 2,5 por ciento durante el año pasado y se situó en 26.880 euros

La Rioja empieza a abrir con más alegría la cartera. Sin grandes excesos, pero con menos recelos que en los últimos años. El segundo repunte en el gasto de los hogares riojanos desde el 2007 (el anterior fue en el 2013 y de apenas unas décimas) llegó durante el año 2016 después del intenso bache que supuso la crisis para la liquidez doméstica. Tanto fue así que en ocho años el presupuesto de los hogares de La Rioja se ajustó al máximo y registró una contracción del 10 por ciento hasta alcanzar en el año 2015 su particular suelo: 26.158,73 euros invirtieron los riojanos en la satisfacción de sus necesidades básicas... y no tan básicas.

La Encuesta Anual de Presupuestos Familiares, publicada ayer por el INE, sostiene que la tendencia ha cambiado, a expensas de que su intensidad y duración se confirme en próximos ejercicios. Los hogares riojanos gastaron una media de 26.880,15 euros durante el 2016 (el 2,5% más que un año antes), lo que implica un desembolso medio anual de 721,42 euros más. Resultado positivo si vinculamos el futuro de la economía al consumo, pero aún demasiado alejada de los casi 29.000 que, también de media, invirtió cada hogar de la región en el 2007, techo del gasto doméstico en la comunidad.

El dato del 2016 es ligeramente superior a una media nacional que el INE fija en 28.200 euros y que, por comunidades, lideran el País Vasco (33.691 euros por hogar y año), Madrid (32.682) y Navarra (32.232). Por tipo de hogar, en La Rioja los más 'derrochadores' son aquellos en los que el sueldo más importante lo aporta una persona de entre 45 y 64 años (30.978 euros) y el más austero, el de los pensionistas (20.833 euros).

Gastos básicos

Pero gastar más no implica ni derroche ni voluntariedad. Del análisis de las cuentas domésticas de los riojanos se desprende una conclusión: casi la mitad del presupuesto disponible queda abducido por gastos, digamos, esenciales. La vivienda, concepto en el que además de hipotecas y alquileres se incluyen los suministros básicos e impuestos municipales, y el transporte (vehículo, reparaciones, combustibles y billetes de todos los medios de locomoción) absorben 42 de cada 100 euros gastados por los hogares de la región.

En cifras absolutas, abunda el INE, las facturas relacionadas con la vivienda exigen, de media, un desembolso de 8.165,71 euros por hogar y año. Es, con diferencia, el mayor de los compromisos económicos a afrontar y eso que, en el 2016 su peso específico en el conjunto de los gastos cayó el 2 por ciento. Y frente a esa reducción, el auge del importe del transporte, que se disparó en el 2016 el 10,4 por ciento hasta los 3.189,78 euros. Si a lo anterior sumamos la alimentación y bebidas no alcohólicas adquiridas en el 2016, el presupuesto para cubrir las tres necesidades se llevó 57 de cada 100 euros gastados.

Durante el año pasado también hubo cierta 'reubicación' de las prioridades de los hogares. Más allá del aumento del gasto en la vivienda y en transporte y la caída de la alimentación, en el 2016 subieron sobre todo las cantidades dedicadas a cuestiones sanitarias (gasto en farmacia, equipos terapéuticos, servicios médicos, dentistas...), que lo hicieron el 17,5 por ciento hasta los 1.046,39 euros de media; y en Enseñanza, que repuntó el 6,2% hasta 285,96 euros por hogar. El ocio en restaurantes y hoteles creció el 3,7 por ciento (2.792,43 euros).

Para cuadrar las cuentas y compensar los incrementos, los riojanos se mostraron más comedidos en la adquisición de ropa y calzado. Gastaron 1.349,8 euros (105,8 menos que en el 2015: 7,3% menos). También bajó el presupuesto para ocio y cultura (el 5,3%, 82 euros menos) y para bebidas alcohólicas y tabaco, concepto que pasó de los 463,37 euros del 2015 a los 451,43 del 2016.

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