La Rioja

EXPERIMENTOS

Frecuentemente, desde esta columna inducimos al lector para que experimente para conseguir unos vinos singulares. Hoy hablamos de dos consejos que hay que tener en cuenta:

Uno el «soleado» y otro sobre la «uva gorda».

En el años 1973 desarramos en la zona del Duero por experiencia para conseguir vinos tintos más cromáticos sin carácter reductor fuerte.

Para ello tomamos varios garrafones de vidrio incoloro y sin cubierta exterior.

Los llenamos con 15 litros (eran de 16 litros) de distintos vinos tinto.

Obturamos con algodón y un vaso invertido superpuesto y sometimos al sol durante un mes.

Al cabo de ese tiempo catamos y comprobamos en alguno de ellos gran riqueza de aromas de matiz tendente a la oxidación y color muy evolucionado al castaño. Este volumen de vino de origen lo mejoraba en aromas.

Se requiere situar en el garrafón vino de PH 3.3 y con menos de 80 mgs de SO2 total.

Los resultados son fáciles en garnacha y peor en tempranillo.

Sobre la «uva gorda» recordamos al lector la recomendación que hicimos un año atrás.

La uva mejor es la más pequeña a la hora de la vendimia. Como en ese momento el diámetro oscila entre 11 y 16 milímetros si separamos sobre diámetro de 14 mm conseguimos dos cantidades: una de uva entre 11 y 14 milímetros que dará vino excelente y otra de más de 14 mm que dará un vino simplemente bueno.

Estamos al acecho sobre lo que sucederá con la cosecha del año 2017. En cuanto podamos contaremos las semillas para saber que cosecha, entre la primera y la segunda floración será la mejor.

Concluimos con nuestro aforismo «uva gorda y hermosa para vinos mala cosa»

El enólogo modesto, la bodega pequeña, aunque no entre en la dinámica económica de I+D+E+D....está obligado moralmente a experimentar y para él van dirigidas estas notas.

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