La Rioja

Los 'niños de la llave' a la riojana

Aprender a cocinar y a descubrir los alimentos más saludables es otra de las tareas de estos particulares cursos de cocina. ::
Aprender a cocinar y a descubrir los alimentos más saludables es otra de las tareas de estos particulares cursos de cocina. :: / APIR
  • La oferta de actividades para niños y jóvenes en riesgo de exclusión busca paliar carencias educativas y sociales

  • Según Educo, uno de cada tres chavales riojanos no podrá salir al menos una semana de vacaciones en familia y el 28,7% está en riesgo de pobreza

Por fin es verano. Y se han acabado las clases. Y se puede ir a la piscina, y jugar más de lo habitual, e ir de vacaciones con la familia, ya sea al pueblo o a la playa o donde sea, o quizás de campamento, o ambas cosas. En definitiva disfrutar de las vacaciones en su máxima expresión, como se viven las experiencias cuando se es niño y adolescente. Estos son los planes de muchos de los chavales riojanos. Pero, como en todo, también hay excepciones. Y así lo alerta Educo, ONG a favor de la infancia y en defensa de sus derechos. «El 32,9% de los niños riojanos no podrán salir al menos una semana de vacaciones en familia», apunta en el estudio 'Nativos de la crisis: los niños de la llave'. Y es que en la actualidad, «el hecho de poder acceder a irse de vacaciones en familia al menos una semana al año es uno de los ejes de desigualdad y exclusión social», señalan. A ello se une un dato alarmante: uno de cada tres niños en España está en riesgo de pobreza y exclusión social; el 28,7% en el caso de La Rioja.

Con estos ingredientes, cabe preguntarse qué opciones existen en la comunidad riojana para este perfil socioeconómico. Y en este contexto aparece una oferta proveniente del Ayuntamiento de Logroño y entidades sociales: campamentos, colonias urbanas, ludotecas, talleres...

«Recursos para todos»

En el plano municipal, del total de plazas en ludotecas de verano, se reservan a niños derivados de Servicios Sociales 228 y se han ocupado 159. A falta del cierre de datos de los campamentos de este año, en la misma comparativa del 2016, de las 180 plazas dedicadas a este colectivo se utilizaron 80. «Tenemos que poner encima de la mesa herramientas para garantizar que cualquier niño de la ciudad pueda tener derecho a participar en los recursos que están dirigidos a todos», apunta la concejal de Familia e Igualdad de Oportunidades, del Ayuntamiento de Logroño, Paloma Corres.

Junto a la Administración local, tienen un papel clave las entidades que se ocupan de niños y jóvenes. «Es fundamental que en verano las actividades tengan tanto un componente lúdico pero también el educativo, de ahí que todo se organice con educadores», recalca Antonio Carballo, psicólogo y gerente de APIR (Asociación Pro Infancia Riojana).

A sus actividades llegan niños derivados de los Servicios Sociales, pero también que acceden de forma directa a través de las familias, de centros escolares, etc., «aunque no rechazamos a ninguno de los perfiles, nos gusta que haya mezcla, no todos de exclusión social; además, los grupos de riesgo cada vez son más heterogéneos». Entre sus opciones destaca, por longeva, su colonia urbana, del 3 y el 13 de julio, en la que participan 50 niños, de 6 a 18 años (25 euros). «Cumplimos 27 ediciones, es de 10.30 a 18.30 horas, con comida, juegos, deporte, piscina, excursiones, taller de cocina...». Como más novedosa está 'La escuela de emociones', con talleres semanales, las tres primeras semanas de julio. «El objetivo es dotarles de habilidades socio-emocionales para la vida y el bienestar personal; va en la línea de lo que se trabaja durante el año», añade Leticia Carranza, de APIR.

En agosto, descanso

En Fundación Pioneros, que actúa con jóvenes entre 13 y 21 años, el verano es el colofón a lo que se ha realizado durante el curso en el programa 'Educándonos'. «Desde 2012 organizamos un campamento, esta vez en Cádiz, para 45 chavales (40 euros con facilidades de pago), la primera semana de julio. En esta ocasión está enfocado a la biodiversidad cultural, aprovechando la zona que visitamos», precisa Diego Cuadrado, educador de Fundación Pioneros. A la vuelta, ya en Logroño, continuarán las actividades todo el mes: conciertos, master class, convivencia con otras entidades, asamblea de jóvenes, excursión, deporte, arte... «Son espacios de relación entre iguales, en un ambiente cuidado, potenciando las relaciones positivas y el liderazgo. Les ayuda en su desarrollo», apunta.

En el caso de YMCA La Rioja, se organizan en julio dos colonias urbanas para niños de Primaria (de 10 a 15.30 horas con comida y un coste total de diez euros). También está en marcha el 'Refuerzo educativo' para menores con dificultades de aprendizaje y se ofertan becas para campamentos residenciales que YMCA organiza en otros lugares. En cuanto al perfil del usuario: de seis a doce años, la mayoría, inmigrantes de segunda generación de países subsaharianos, Pakistán y Marruecos.

Pero queda una duda: ¿y agosto? «No hay programas específicos», admiten. «Tampoco está mal que puedan estar más con sus familias, tienen que tener espacios para convivir con ellos», concluye Jorge Ruiz, director de YMCA La Rioja.

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