La Rioja

Guardia Civil y Policía cierran en La Rioja uno de los mayores golpes contra el 'speed' en España

Registro, en el 2015, de una vivienda en Arnedo. :: gc-pn
Registro, en el 2015, de una vivienda en Arnedo. :: gc-pn
  • Los agentes han intervenido 103 kilos de droga valorados en 4,2 millones a lo largo de las diferentes fases de la operación

Hay siete detenidos, pero digamos que la banda en sí la formaban seis personas. El séptimo vendría a ser el esbirro, el que más riesgos asumía, el que menos tajada sacaba del negocio y el que, además, pagará por partida doble su relación con el grupo criminal que pretendía introducir en España más de 103 kilos de 'speed': ya cumplió condena en Francia tras hacer de mulero (encargado de trasladar la droga de un país a otro) y lo volverá a hacer en territorio nacional.

Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional de La Rioja acaban de cerrar una de las mayores operaciones contra el tráfico de speed en España de los últimos años. Lo han hecho tras dos años de investigación que ha puesto fin a un entramado criminal netamente riojano que controlaba la mayor parte del negocio del speed en la zona norte de España. Los 103 kilos incautados a lo largo de la operación están valorados en más de 4,2 millones de euros y tras su manipulación y corte podrían haberse convertido en más de 414.000 dosis.

Cuándo comenzó a trabajar la banda no está claro. Sí que fue a principios del año 2015 cuando agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA, Guardia Civil) y de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO, Policía Nacional) concluyeron que en La Rioja estaba actuando al menos un grupo organizado que se había especializado en la importación, manipulación y distribución de importantes cantidades de speed, una de las sustancias más consumidas en la zona norte del país.

La investigación comenzó a fraguar relativamente pronto y meses después fueron localizados e identificados varios de sus miembros. Vivían en Logroño, Viguera, Arnedo, Lardero y Villamediana. También pudieron concretar su estructura y su 'modus operandi'. Internamente estaban perfectamente organizados. Al frente del grupo estaba un hombre que tenía contactos con grandes traficantes de Holanda y Bélgica y con los que concretaba fechas de entrega, cantidades y precio. Su lugarteniente, su mano derecha dentro del grupo, era el que organizaba toda la logística necesaria tanto para hacer el intercambio de droga en terceros países como para su posterior distribución entre camellos y pequeños consumidores de Álava, Navarra, Burgos, La Rioja y Soria. Para ello contaba con otros tres hombres que asumían los trabajos de corte y manipulación de la droga, su almacenamiento y su distribución. La sexta integrante de la banda, una joven de 20 años de edad, era la encargada de sondear el 'hampa' riojana para localizar a las 'mulas', es decir, a los encargados de viajar por carretera desde el norte de Europa con la droga oculta en un vehículo de alquiler. Todos los miembros del grupo eran «habituales» del trafico de droga, dicen fuentes policiales, a los que se les desconoce ocupación alguna. Sí disponían de capacidad económica. Financiaron la compra de más de 100 kilos de speed y lo pagaron en metálico: «Allí, o pagas en efectivo o sales en una caja de pino», describen gráficamente fuentes policiales vinculadas a la operación.

Golpe en Francia

La banda recibió su primer golpe en Francia. La organización lo había diseñado todo. Habían preparado un viaje hasta los Países Bajos tras concertar la compra de 22,5 kilos de speed. Pagaron en metálico y los escondieron en dobles fondos de una furgoneta alquilada. El viaje no fue demasiado largo. Por delante circulaba un vehículo lanzadera para detectar la presencia policial; por detrás, la furgoneta con la droga. Al norte de París los gendarmes se fijaron en el segundo vehículo y hallaron en su interior 22,5 kilos de speed de gran pureza. El conductor, un vecino de Logroño, era la 'mula'. Le cayeron tres años de prisión. «Hay 'tarifas' de hasta 30.000 euros por viaje, pero todo acaba dependiendo de la cantidad», dicen fuentes de la investigación. Policía Nacional y Guardia Civil ataron cabos, vincularon ese viaje fallido con el repunte de distribución de speed en La Rioja y estrecharon el cerco sobre el grupo organizado ahora totalmente desarticulado.

Pero la banda, tras el golpe policial, no solo desistió de su actividad sino que tras perder su 'inversión' redoblaron esfuerzos e hicieron un nuevo 'encargo' a sus distribuidores de Holanda: más de 80 kilos de 'speed' con los que atender la pujante demanda de esta sustancia en La Rioja y provincias limítrofes. Pero en este segundo viaje hay un cambio. La droga no iba a llegar a Logroño (ese era el destino de la mula hasta que los gendarmes le detuvieron al norte de París), sino que se quedaría en La Rioja Baja, en Arnedo, en el interior de una vivienda del Paseo Constitución. Lo que no sabían los miembros del grupo es que Guardia Civil y Policía Nacional conocían sus planes.

El segundo golpe, que dejó al grupo sin capacidad de reacción, se ejecutó los días de Nochebuena y Navidad del año pasado. La 'mula' completó en esta ocasión su trabajo y dejó en Arnedo los 81 kilos de 'speed' que el grupo había comprado en Holanda. Los tenía un vecino de Arnedo de 36 años que fue detenido por los agentes cuando circulaba por la arnedana calle Fueros de Arnedo con 57 kilos de 'speed'. En su casa guardaba otros 24 kilos... además de 14 kilos de precursores para cortar la droga, 7 kilos de marihuana, hachís, éxtasis, 2 pistolas, 2 escopetas, 2 revólveres, 22 carabinas de aire comprimido, 18 armas blancas y 212.000 euros en metálico. Está en prisión.

Desde entonces, durante los últimos seis meses, agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional ha seguido trabajando para completar la operación con la total desarticulación de la banda. «Habían abandonando este tipo de operaciones. Estaban intentando pasar desapercibidos pero no conocen otro modo de vida», aseguran fuentes policiales. Pero el intento fue infructuoso. En junio ha caído el grueso de la banda: el jefe, su lugarteniente, la encargada de contratar a las 'mulas'... Todos son vecinos de Logroño. Ella es la más joven (20) ninguno supera los 45 años. En total, son siete los detenidos (la 'mula' del primer viaje ha vuelto a ser esposada) y cinco de ellos ya están en prisión.

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