La Rioja

Luces y sombras de un proyecto faraónico que nunca brilló

Imagen de las instalaciones de Solaria, en Fuenmayor, que ha alquilado a Perica. :: Sonia Tercero
Imagen de las instalaciones de Solaria, en Fuenmayor, que ha alquilado a Perica. :: Sonia Tercero
  • Los 700 empleos que iba a crear Solaria se redujeron, en el mejor momento, a 180 contratos de escasa duración

Solaria llegó a La Rioja con sobredosis de alharacas. Hubo alfombra roja para la firma manchega que en el 2008, dos años después de que Electrolux echara la cortina y del culebrón 'Rioja Sun Energy', compró los terrenos ubicados en Fuenmayor. Pero la historia de Solaria en La Rioja ha sido bastante más parecida al cuento de la lechera que a un intento serio de reindustrialización de una de las plantas históricas de la región.

De entrada, la empresa anunció una inversión de 80 millones de euros y la creación, en poco más de un año y medio, de 700 puestos de trabajo, una cifra que jamás se llegó a concretar. A los tres meses de su aterrizaje en La Rioja firmó una veintena de contratos y fue 'fichando' empleados y ejecutando expedientes de regulación de empleo en función de su volumen de pedidos. Así, en febrero del 2010 despidió a 35 de los 39 empleados fijos que tenía para, cuatro meses después, contar con 180 empleados e implantar el quinto turno. Todos fueron a la calle, de la noche a la mañana, apenas siete meses después.

En ese escenario, Solaria ha contado con una plantilla fija que ha fluctuado entre los 7 y los 45 empleados y que también ha estado sometida a expedientes temporales llegando, incluso, a disfrutar de permisos retribuidos.

El principio del fin de Solaria comenzó a cuajarse en enero del 2012, cuando anunció que limitaría su plantilla a 7 personas para labores de mantenimiento. Un año después anunció la puesta en venta de sus activos que ahora se ha concretado.

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