La Rioja

Tradición al servicio del lujo

Jonathan Gil de Gómez e Irene Díez con alguno de los modelos de sus firmas.
Jonathan Gil de Gómez e Irene Díez con alguno de los modelos de sus firmas. / MIGUEL HERREROS
  • La empresa Well-Fit se asienta como proveedor de marcas como Chanel, Philipp Plein o Loewe

  • Jonathan Gil de Gómez e Irene Díaz ofrecen además propuestas propias de calzado y alpargatas de máxima calidad

Ni ellos mismos lo esperaban cuando en el año 2002 un jovencísimo Jonathan Gil de Gómez decidió crear su propia empresa de calzado. Ahora, quince años después, Well- Fit, afincada en Tudelilla pero de corazón arnedano, trabaja para las firmas más conocidas de la moda internacional.

Las firmas internacionales Chanel, Dsquared2, Tom Ford, Philipp Plein, Hermes, Bally o las españolas Loewe, Balenciaga y Castañer confían en ellos para la elaboración de sus alpargatas o espardeñas, como se llaman en otros lugares.

Volcados día a día en la calidad del trabajo y de sus materiales, Jonathan Gil de Gómez e Irene Díaz han conseguido adentrarse en el mundo de la moda más elitista con las marcas más prestigiosas del mundo. Aseguran que la popularidad y el éxito de este calzado «radica en que es 100% natural». «Las empresas de estas características miran mucho el cuidado y el respeto al medio ambiente y además los materiales naturales se adaptan perfectamente a cada pie», explica Irene.

En este sentido, son las propias empresas, sus clientes, las que les marcan la tendencia que quieren para cada campaña: «Normalmente llegan aquí los diseñadores y nos muestran qué quieren que hagamos; incluso alguno al venir a La Rioja ha decidido quedarse aquí algún día más porque dice que es un lugar perfecto para inspirarse», explica Jonathan.

Entonces llega su momento de trabajo: «Consiste en buscar los mejores materiales para esas alpargatas y mirar que se puede hacer técnicamente», explica este emprendedor arnedano. «La suerte de trabajar para estas firmas es que la alpargata pierde su sentido de temporalidad porque se venden en países de todo el mundo y por lo tanto trabajamos durante todo el año para ellas», apunta Irene.

En cualquier caso, no es fácil trabajar para este tipo de marcas tan exigentes: «Tenemos controles de calidad muy exhaustivos, estudios de materias primas y de elementos nuevos para intentarlos incorporar. Esto es primordial para ellos», comenta Jonathan. Asimismo, deben asumir códigos éticos e implantarlos en su empresa, así como directrices medioambientales teniendo en cuenta que nunca pueden utilizar productos que sean perjudiciales con el medio ambiente.

Marcas propias

Además de trabajar para estas marcas tan prestigiosas, Well-Fit también ha creado sus propias marcas. «La primera que hicimos fue Jimena Gil, que se dedica a zapatos a base de yute para señora, niño y caballero, pero pronto nació la segunda firma de la empresa, Bárbara Gil, que se centra en el zapato, en la sandalia y en el calzado de novia», apuntan los empresarios

Ambas marcas etiquetan productos de alta gama, con pieles y materiales especiales, distintos a la mayoría de oferta para estos segmentos de mercado y siempre con la alpargata, su artesanía y comodidad, como esencia. El futuro pasa por crear nuevos complementos. Ya han empezado con los bolsos, también de yute. Asimismo, están trabajando tocados, sombreros e incluso sus propias fragancias. Todo un futuro por delante.

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