La Rioja

«La Rioja ha sido y es el otro gran soporte de mi vida y mi carrera profesional»

  • «Nunca me he sentido solo en este viaje», destaca Purón, orgulloso del apoyo de su esposa Gloria y del resto de la familia, padres, hermanos e hijos

  • Chema Purón Galardón de las Artes Riojanas 2017

«Lo llevo dentro, donde quiera que vaya lo llevo dentro, a mi pueblo, sus gentes y mis recuerdos...». Chema Purón aprovechó las estrofas escritas hace casi 40 años para, en su discurso de agradecimiento por el galardón a las Artes Riojanas 2017, hacer gala de su riojanismo, uno de los cimientos de su vida junto al apoyo incondicional de su esposa Gloria durante toda una vida juntos y del resto de su familia.

Con la emoción a flor de piel, Purón -Riojano del Año por partida doble, Guindilla de Oro del Centro Riojano de Madrid, Riojano del Mundo en la categoría de Artes Escénicas y Música y poseedor de una envidiable colección de discos de oro y platino- no ocultó su alegría por ser de nuevo profeta en su tierra. «Os confieso que esta medalla me hace muchísima ilusión, no solo por lo que supone de reconocimiento de mi trayectoria profesional, sino por esa mención explícita, según palabras textuales, a la generosidad y entrega a las causas sociales».

Tras recordar que «uno nunca trabaja con el fin de alcanzar ni premios ni reconocimientos ni ninguna distinción especial», se felicitó porque «así, de pronto, llega un momento en el que, sin esperarlo, sin buscarlo, sin que exista ninguna razón especial, la balanza en la que se va depositando el esfuerzo, la ilusión y los pequeños logros de cada día se inclina a tu favor, equilibrando el peso específico de un premio en el que, solo viendo algunos de los nombres de quienes me han precedido, no puedo por menos que comenzar a sentirme minúsculo». Y citó: «Rubio Dalmati, Jesús Infante, Luis Xubero, Rafael Azcona, Pablo Sainz Villegas, Rocandio, Javier Cámara... Y de repente ahí estoy yo, colándome entre todos ellos, simplemente por haber seguido mi vocación».

Una vocación sostenida con un apoyo de sus padres y hermanos que le permitió embarcarse «en un viaje en el que el único combustible era la ilusión, el único motor el esfuerzo y la única meta mantenerse a flote cada día». Un viaje en el que siempre ha estado acompañado por su esposa Gloria, a la que recordó que «no sé si consciente o inconscientemente, con solo 15 o 16 años, comenzaste a hilvanar tu vida con la mía y cuando llegó el momento, te subiste conmigo, quizá un poco a empujones, a un tren con destino desconocido». «Una gran parte de esta medalla es tuya», señaló orgulloso, el mismo sentimiento que tiñó las palabras dirigidas a sus tres hijos: David, Pablo y Gonzalo.

Con la familia como viga maestra, su tierra ha sido su otro sostén. «Ser riojano me ha hecho valorar la vida sencilla, la amistad, la generosidad. Ser riojano me ha hecho ser optimista y aprender que después de la tormenta siempre escampa... La Rioja, en definitiva, ha sido y es el otro gran soporte de mi vida y mi carrera profesional. ¿Cómo no voy a estar orgulloso de mi tierra? ¿Cómo no voy a presumir y a llevar La Rioja allá donde vaya?», remachó.

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