La Rioja

El Gobierno endurecerá el control de la ITV, que ya suspenden 25.000 coches al año

  • En 4.841 de los 192.317 vehículos revisados el año pasado en La Rioja se detectó un defecto grave relacionado con emisiones

El escándalo del bautizado como 'dieselgate' que protagonizó Volkswagen no fue el detonante, pero junto a las dudas que despertó el comportamiento de otros fabricantes, sí que aceleró los planes para endurecer los requisitos que tienen que cumplir los vehículos para 'aprobar' la ITV, es decir, para pasar esta inspección a la que están obligados todo tipo de turismos de forma periódica.

La aplicación del nuevo abanico de exigencias más severas parte de una directiva europea que será aprobada en España a través de un real decreto que, salvo sorpresas, será efectivo a partir del 2018. El objetivo es aumentar la eficacia a la hora de detectar fraudes, como el de Volkswagen, y ser estrictos en el control de emisiones, un defecto considerado grave que el año pasado, según los datos facilitados por la Dirección General de Innovación, Trabajo, Industria y Comercio, fue detectado en 4.841 vehículos en las ocho estaciones en las que realizan la Inspección Técnica de Vehículos en nuestra comunidad autónoma.

Este motivo de rechazo grave, es decir, por el que el turismo en cuestión no pasa a la primera la ITV, se detecta en el 2,58% del total de vehículos inspeccionados, que en concreto el año pasado fueron 192.317, y representó el 10,58% de los 45.764 defectos graves localizados.

Este porcentaje que permanece prácticamente invariable en los últimos años podría cambiar con la nueva normativa y es que, entre otros aspectos, prevé un nuevo método de medición de los óxidos de nitrógeno (NOx) que son contaminantes y nocivos para la salud.

En la práctica todo apunta que a partir de la entrada en vigor del real decreto que recoja la nueva metodología de las ITV, la normativa no sea tan laxa y para los usuarios sea algo más complicado obtener el visto bueno.

En la actualidad, unos 25.000 vehículos son rechazados cada año. En el 2016, por ejemplo, el 13,92% suspendió la ITV y de los 154.618 defectos detectados, 108.854 fueron leves y 45.764 graves. Un año antes, de los 187.000 vehículos que se inspeccionaron, el 12,91% fue rechazado y de los 125.579 defectos detectados, 86.199 fueron leves y el resto catalogados como graves.

En cuanto a los defectos leves, que son el grueso del total y que, por lo general, no suponen que el cliente tenga que regresar a la ITV a pasar de nuevo el control, sino que basta con que subsane el fallo, los relacionados con alumbrado y señalización representan entre el 39 y el 45% de todos los detectados; le siguen los que tienen que ver con el motor y la transmisión (entre el 15 y el 20%) y finalmente los problemas de carrocería y chasis (15%).

Los fallos en los ejes, ruedas, neumáticos y suspensión son los más numerosos entre los catalogados como graves y representan entre el 25 y el 28% del total, mientras que aquellos que tienen que ver con el alumbrado y señalización suponen entre el 21 y el 25%. Alrededor del 15% están relacionados con los frenos y el 10,58% con las emisiones.

La nueva ITV también pondrá el foco en los sistemas de seguridad embarcados y con los que son controlados de forma electrónica, de ahí que no sólo los usuarios tendrán que prestar más atención a sus utilitarios, también las estaciones dedicadas a inspeccionar los vehículos tendrán que hacer un esfuerzo inversor. «Deberán adecuar sus instalaciones a lo que exija el nuevo manual de procedimientos», apunta el director general de Innovación, Trabajo e Industria, Julio Herreros.

En cualquier caso, la nueva ITV es, según Herreros, una «actualización normal» y una adaptación lógica a la evolución que protagoniza el sector del motor, en definitiva, se trata de adaptarse a los nuevos tiempos. Y es que si bien se revisan los frenos e incluso los cinturones de seguridad, cada vez existen más sistemas de ayuda a la conducción electrónicos, como el ESP, los airbag o incluso los pretensores de la cinturones que no se controlan porque sólo se puede hacer accediendo a la centralita del coche y eso implica que el fabricante permita su acceso. Por tanto, habrá que incorporar en las estaciones de ITV medios e información electrónica para comprobar estos sistemas de diagnóstico a bordo.

En cuanto a las tarifas que se aplican a día de hoy, se desconoce si subirán con la nueva normativa, aunque Herreros recuerda que «en La Rioja estamos en el rango más bien bajo si se comparan las tarifas con las de otras comunidades autónomas».

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