La Rioja
Juan Carlos Castroviejo, presidente de Unicef La Rioja.
Juan Carlos Castroviejo, presidente de Unicef La Rioja. / Sonia Tercero

«El 'cierraUnicef' es un sueño posible pero para ello se necesita la suma de todos»

  • Presidente de Unicef Rioja, Juan Carlos Castroviejo

  • Castroviejo pide ayuda a los riojanos para lograr en el futuro que la institución no sea necesaria porque los derechos infantiles están satisfechos

«Este es el día en el que se marchan quienes velaban por nuestros derechos...». Una preciosa negrita abraza a un miembro de Unicef. «...Y nos dejan solos frente a nuestro destino», prosigue la voz infantil. Un helicóptero levanta el vuelo... Desde una camioneta un equipo de voluntarios contempla un poblado... No hay duda de que es un adiós. Pero en un instante, una nube de criaturas sonrientes corren tras la furgoneta porque «es el día más feliz de nuestras vidas porque hoy vuestra labor aquí ha acabado y nuestro mundo ahora es un mundo mejor. Ayúdanos a que un día cierre Unicef». Solo son treinta segundos pero son los suficientes para poner el corazón en un puño. Desde el comité de Unicef en La Rioja, Juan Carlos Castroviejo, su presidente, comenta esta campaña que arrasó en las redes sociales y generó alarma e incertidumbre.

Una campaña impactante, ¿buscaban el terremoto que causó?

Por las redes sociales se movió el mensaje de 'cierra Unicef' y despertó gran preocupación. Lo que buscábamos es ver la tremenda necesidad de que siga existiendo. Esa alarma significa la importancia que tiene para millones de niños. Pero, por otra parte, paradójicamente, también refleja el deseo, el objetivo que tenemos de que Unicef se cierre en un futuro porque eso significará que los derechos del niño están satisfechos. El cierre de Unicef podría ser el peor titular hoy en día, pero el mismo titular en unos años y bajo otra perspectiva podría ser uno de los titulares más hermosos.

Parece bastante improbable con la situación actual.

No es una utopía. No hace falta tanto y sabemos cómo resolverlo. Fundamentalmente, hace falta que se unan a este sueño muchísimas personas, que muchísimos gobiernos apuesten por la cooperación al desarrollo, que la responsabilidad social de muchísimas empresas vaya en este sentido y que muchos medios de comunicación hagan llegar todo esto a la ciudadanía.

Quedan demasiadas cosas por hacer, pero ¿se notan avances?

Por ejemplo, en mortalidad infantil, ahora estamos por la triste cifra de 16.000 menores de 5 años que mueren por causas evitables, pero si lees nuestros folletos de hace 25 años ves que la cifra era casi el doble. Se está avanzando. En cuanto a lo que es la historia, podemos decir que estamos a las puertas del gran hito que sería acabar con la mortalidad infantil. Sabemos cómo hacer las cosas, se hacen grandísimos avances en todos los ámbitos de los derechos del niño y queremos imbuir a la gente de este anhelo, de este deseo de cerrar Unicef. No va a ser en un año o en dos pero queremos que la gente lo tenga en mente.

Vivimos las peores crisis humanitarias casi de la historia, esos niños de la guerra y desplazados, ¿cómo serán en su etapa adulta?

Las peores injusticias en el mundo son siempre con los niños por dos razones: porque son inocentes en el sentido de que no tienen responsabilidad en los hechos que les toca vivir. Y, por otro lado, son los que sufren las consecuencias más graves porque un niño mal alimentado lo va a sufrir toda la vida, un niño que no va a la escuela sufrirá la falta de educación toda su vida, porque un niño que sufre traumas psicológicos los va a tener de por vida. Son los más inocentes y los que pagan las consecuencias más graves y duraderas.

Hace un par de años, hicieron público un informe regional. Esa radiografía concluía que el 34% de los menores de 16 años estaba en riesgo de pobreza en La Rioja. ¿Se ha corregido? ¿Se han restituido los derechos infantiles dañados con la crisis?

Son niños que están en una inferioridad de condiciones con respecto al resto. Son bastante importantes hechos como que no tengan acceso a actividades extraescolares, que no puedan ir a clases de apoyo o no dispongan de material escolar, o tengan que estudiar sin calefacción o en una habitación con 7 personas y la tele a todo volumen... quizás quienes no sufrimos estas limitaciones no las vemos pero esa desigualdad de oportunidades es una forma de incumplimiento. Hoy puedo decir que, con las mismas fuentes de información que entonces, el índice ha bajado al 30%.

Aún así sigue siendo muy alto...

Cualquier índice de pobreza siempre es alto. Estamos un poco por debajo de la media nacional. La crisis ha golpeado muy fuerte y estadísticamente de forma muy clara a los niños.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate