La Rioja

«Hay que ser escrupulosos con el proceso»

  • José Luis Pérez Pastor Coordinador general del PP de La Rioja

Aunque el hombre fuerte del PP riojano debería ser, en teoría, Carlos Cuevas como secretario general, en la práctica ocurre que José Luis Pérez Pastor, hombre de confianza de Pedro Sanz, lleva las riendas del aparato desde que declinara el ascendente del hoy consejero de Fomento sobre su antiguo mentor y todavía presidente del partido. Desde esa posición de fuerza, Pérez Pastor asegura, en declaraciones a este periódico, «neutralidad» en el desarrollo de la campaña en curso, durante la cual José Ignacio Ceniceros y Cuca Gamarra compiten por recabar los avales de la militancia. A pesar de su conexión con el entorno de la alcaldesa, Pérez Pastor proclama: «Hay que ser escrupulosos con el proceso».

Son las únicas palabras al respecto que se permite en conversación con Diario LA RIOJA. «No voy a hacer ninguna otra valoración», advierte, antes de remitir a la comisión organizadora del congreso, presidida por Alberto Bretón, para conocer si durante la presente fase precongresual ha habido quejas o reclamaciones de alguna de las partes. Sí que acepta desvelar que frente al modelo elegido por el PP riojano para su congreso (la votación que el partido denomina asamblearia), otros territorios han optado por sus propios sistemas. Por ejemplo, en Cantabria se registra un pulso con alguna semejanza con el caso riojano, puesto que litigan dos listas enfrentadas entre sí: una, encabezada por el expresidente regional, y otra, por una aspirante que dice simbolizar la renovación. Los militantes del PP cántabro pasaron en primera instancia por las urnas para elegir a sus compromisarios en el congreso, donde habrá una doble vuelta porque ninguno de los aspirantes ha obtenido una mayoría suficiente.

Una práctica que los populares riojanos prefirieron, sin embargo, evitar: «Nos dieron a escoger desde la dirección nacional entre los distintos modelos y, por el tamaño de nuestra región y otros factores, nos convenció más la idea de un militante, un voto», concluye Pérez Pastor.