La Rioja

«Estoy seguro, y no digo creo, de que vamos a crear más puestos de trabajo»

Marisa Sotés y Miguel Cadarso, fundadores de Tuc Tuc, posan en la sede de su empresa en el polígono de La Variante, en Lardero. :: jonathan herreros
Marisa Sotés y Miguel Cadarso, fundadores de Tuc Tuc, posan en la sede de su empresa en el polígono de La Variante, en Lardero. :: jonathan herreros
  • Fundador de Tuc Tuc junto a su mujer, Marisa Sotés, Cadarso sostiene que la elección de Endurance Partners como comprador de parte de la firma es fruto de un proceso meditado para agilizar su crecimiento

  • Miguel Cadarso Fundador de Tuc Tuc

Han pasado 22 años desde que Marisa Sotés y Miguel Cadarso iniciaron su aventura con Tuc Tuc en un pequeño taller en la calle Murrieta de Logroño. Hoy, con una facturación anual de más 40 millones de euros y 350 empleados, sus fundadores han vendido la mayoría del capital de esta compañía riojana, con base en Lardero, al fondo Endurance Partners. A cambio, se mantienen en minoría en el que consideran su «hijo» y obtienen otra participación en el capital de la cadena catalana Canada House, propiedad de Endurance. Reacio a desvelar las cifras de la operación, Cadarso asegura que ha sido fruto de un acto premeditado con el objetivo de «acelerar el crecimiento de la empresa».

- Llega la operación 22 años después del nacimiento de Tuc Tuc ¿por qué ahora?

- Llevamos un par de años pensando en que había que unirse, ganar dimensión, y que la manera de crecer es juntando empresas porque con la crisis global que hay los crecimientos no son los que teníamos antes: del 15%, 20% e incluso algún año del 40%. Los crecimientos son ahora más lentos y la única manera de que una empresa se siga haciendo más grande es unirte. No es porque la empresa tenga problemas. Lo que hemos hecho es acelerar el crecimiento porque llevábamos unos años en los que era muy lento. Yo tomo las decisiones, unas veces acertadas y algunas otras equivocadas.

- ¿Por qué Endurance Partners?

- Endurance Partners tiene una empresa de moda infantil más pequeña que Tuc Tuc y hemos visto que va a haber sinergias, reducción de costes, y que se van a unificar muchas fuerzas, sobre todo para Canada House, que es de ámbito nacional mientras nuestro fuerte es el ámbito internacional, que es lo bueno, lo que no tiene techo.

- ¿Qué parte del negocio de Tuc Tuc está en el ámbito internacional?

- Estamos en 50-50, pero va a ir cogiendo más peso el internacional día a día.

- ¿De la operación surge una firma más grande o siguen siendo dos?

- En principio, Canada House es una sociedad que depende de Tuc Tuc, es una filial de Tuc Tuc. Tuc Tuc es una sociedad, que es la cabeza del grupo. Eso es el principio, más adelante ya veremos. Lo que sí es importante es que son dos marcas totalmente diferentes. Los clientes que van a comprar y están entrando en Canadá House o están entrando en Tuc Tuc no saben que es algo común. Es una historia habitual en este mundo. ¿Dos años para que se unan? Igual fiscalmente interesa que lo unamos cuando empiece a funcionar. De entrada hemos empezado ya con el tema de internacionalizar Canada House.

- ¿Corre peligro la sede de Lardero?

- Al contrario, se asienta más. Canada House es una empresa pequeñita con una facturación de ocho millones de euros, de 30 personas en la central, más la plantilla de las tiendas, que son cuatro o cinco propias y 50 franquicias. El grupo inversor lo que ha comprado es el saber hacer de Tuc Tuc para aplicarlo a Canada House.

- Con la venta ¿hay inquietud entre los trabajadores?

- Hay mucha inquietud, pero tengo tan claro que vamos a crecer, que estamos ayudando a la empresa a crecer. Les da miedo pero porque salen de una zona de confort. Estoy seguro, no digo creo, estoy seguro de que vamos a crear más puestos de trabajo con este acuerdo.

- Con la venta ¿hay riesgo de que se pierda la esencia familiar con la que se asocia Tuc Tuc?

- No, porque vamos a seguir en la dirección tanto Marisa como yo. Intentaré que cada vez sea menos activa esa dirección porque cuando hay un líder que es demasiado claro, al final, va todo alrededor del líder. Vamos a seguir aquí. Tengo intereses, porque sigue siendo nuestro 'hijo' y porque tenemos un porcentaje. Vamos a estar aquí pendientes siempre. Hay un consejo, soy el presidente del consejo y aunque tenga minoría tengo mucha fuerza.

- ¿Había más opciones además del fondo Endurance Partners?

- Sí, había más opciones. Esto no es casualidad. Llevamos un año buscando este tema, hemos hablado con otras marcas por iniciativa propia y, al final, coincidió que ellos tenían intereses parecidos y necesitaban sacar la empresa adelante.

- ¿Cuál es el secreto del éxito de Tuc Tuc? ¿Trabajo? ¿Esfuerzo?

- Es todo, pero también es verdad que tienes que tener suerte. Conozco mucha gente que ha trabajado tanto como yo, ha puesto más ilusión que yo y al final no ha tenido suerte o le ha fallado el proyecto y se ha quedado sin vivienda porque ha apostado todo. Esos son los emprendedores para mí, no yo.

- ¿Se imaginaba dónde llegarían cuando usted y su mujer Marisa empezaron en la calle Murrieta?

- Empezamos con Tuc Tuc en Murrieta, pero lo que realmente provocó Tuc Tuc es el cierre de una tienda que teníamos de decoración. Marisa y yo hacíamos obras interiores cuando estaban de moda los muebles de escayola y yo tenía una empresa de iluminación. Hacía importaciones de Francia y vendía iluminación en toda España. Empezamos a hacer lo de Tuc Tuc poquito a poco y llegó un momento en que, utilizando la estructura que teníamos, me llamaban una vez para pedir una lámpara y 300 para pedir un culetín. Eso fue justo hace 22 años, cuando decidimos apostar por Tuc Tuc. No nos imaginábamos dónde íbamos a llegar, pero es que no teníamos tiempo de imaginar. Era trabajar, trabajar, trabajar. Era acostar a los hijos a las nueve de la noche y empezar a hacer pedidos para el día siguiente. La historia de crecimiento ha sido una simbiosis entre Marisa y yo. Marisa es la creativa y yo he sido el loco, el que siempre quiere más.

-¿Cuáles son los principales problemas de salir fuera?

- Los problemas de entrar en otro país van cambiado en función de dos factores: distancia y cultura. La distancia hace que todo sea más complicado y la cultura... Por ejemplo, vas a China y es imposible ver una colección verde porque lo asocian con el ejército. En China tienes que llevar un producto más abrigado, en Arabia Saudí, no.

-Y eso se va aprendiendo poco a poco...

- Se va aprendiendo metiendo la pata.

- Esta empresa ha sido ejemplo de conciliación, ¿se ha notado en la productividad?

- Cuando me voy de la oficina y veo que hay alguien trabajando, digo: algo he hecho mal, este tío tendría que estar en casa. He luchado siempre por eso, porque la gente esté bien. Me gusta crear empleo. De todos los premios que me han dado, de internacionalización, de mil historias, el que más me ha llegado es el de creación de empleo.

- En este contexto y en este momento ¿cuál sería el mensaje que lanzaría a los trabajadores?

- Transmitirles toda la tranquilidad, que puedan entender que todo lo que hago es por y para la empresa. Incluso hago cosas malas para mí pensando en la empresa. Miro por la empresa, que esto va a ser para crecer en empresa y en número de trabajadores, que por supuesto no va a desaparecer ninguno.

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