La Rioja

Las últimas investigaciones sobre el vino y salud, a debate los días 16 y 17

Acto de presentación del congreso mundial. :: miguel herreros
Acto de presentación del congreso mundial. :: miguel herreros
  • Un congreso reunirá en Logroño a 200 expertos que opinarán sobre los efectos beneficiosos de un consumo moderado en patologías como diabetes y cáncer

Logroño acogerá, por primera vez en España, el Congreso Internacional Wine and Health (vino y salud) los días 16 y 17 de febrero, con más de 200 especialistas procedentes de todo el mundo. El congreso fue presentado ayer por los consejeros de Salud, María Martín, y Agricultura, Íñigo Nagore, junto al director general del Consejo Regulador, José Luis Lapuente. También participaron la presidenta del congreso, la doctora Rosa María Lamuela; el vicepresidente, el doctor Ramón Estruch; y el secretario general de la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN), Domingo Valiente.

Durante dos jornadas, el palacio de Riojafórum acogerá la presentación de las últimas investigaciones sobre el consumo moderado de vino y su relación beneficiosa en patologías como la diabetes o el cáncer, las enfermedades cardiológicas o en el deterioro cognitivo.

El Gobierno riojano, el Consejo Regulador y la Universidad de LA Rioja colaboran con esta iniciativa, que ha sido organizada por la Universidad de Barcelona; el Instituto de Búsqueda en Nutrición y Seguridad Alimentaria (INSA), el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBEROBN) y el Instituto de Salud Carlos III, además de FIVIN.

Investigadores de esas instituciones ofrecerán algunas de las ponencias del congreso, junto a otros procedentes de universidades y entidades de Italia, Estados Unidos, Brasil, Serbia, Croacia, Portugal, Francia, Australia, Alemania, Noruega, Holanda y Sudáfrica

«Cada vez hay más evidencias de los beneficios que tiene un consumo moderado de vino, dentro de unos hábitos de vida saludables», dijo la presidenta del congreso. En esta misma línea, el doctor Estruch precisó dos copas al día para los hombres y entre una y una y media para las mujeres. Consumido en esas cantidades «el vino es uno de los alimentos que, dentro de la dieta mediterránea, tiene un papel protector» en el cuerpo.

En realidad, aseguró, ese es un concepto «que ya se conoce históricamente» pero «hay que aportar evidencias científicas» de que «en las dosis idóneas» tiene efectos «en órganos como el corazón» y que «puede ayudar a prevenir la diabetes y la obesidad, por su efecto sobre el metabolismo del azúcar».

Los componentes del vino, como los polifenoles, «también actúan en lo que conocemos como colesterol bueno, en la microbiota intestinal» y «tienen efectos antioxidantes y antiinflamatorios», concluyó Estruch.

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