La Rioja

Censuran que la reapertura de Garoña responde «a intereses políticos y empresariales»

Una de las innumerables manifestaciones contra la central de Garoña.
Una de las innumerables manifestaciones contra la central de Garoña. / L.R.
  • La Coordinadora contra la central nuclear pide «darles donde más les duele, en el bolsillo, y dejar de ser clientes de Iberdrola o Endesa»

La Coordinadora contra Garoña de La Rioja ha vuelto a manifestar su "más profundo rechazo" a la posible apertura de la central nuclear asegurando que "este nuevo movimiento corresponde a intereses políticos y empresariales". Además ha criticado que "no se puede volver a poner en marcha una central en la que no se ha acometido ninguna reforma que garantice la seguridad de los ciudadanos".

La Coordinadora ha realizado estas declaraciones frente a la sede del PP de Logroño hasta donde han acudido disfrazados con trajes especiales anti-radiación y pancartas en las que se podía leer 'Garoña, desmantelamiento ¡Ya!' para entregar "herramientas" que les permitan "hacer más fácil el cierre de la central" porque es el ministro Nadal "el que tiene sobre la mesa la posibilidad de avanzar hacia un futuro renovable sin el peligro que representa la central de Garoña".

Así lo han defendido este viernes dos de los portavoces de la Coordinadora, Andrés Barrio y Concha Hernani, quienes han destacado que "aunque quieran hacernos pensar otra cosa" lo cierto es que "esta reapertura responde a un movimiento puramente político y empresarial".

En este sentido, Barrio ha defendido que "no responde a necesidades técnicas porque no se han acometido las exigencias que se requieren para una apertura segura y se ha desvinculado la revisión de cada diez años marcada por la normativa internacional de centrales nucleares". Además, ha continuado, "tampoco responde a la viabilidad económica porque la energía nuclear no es barata y ya lo hemos pagado a través de las moratorias".

Los ciudadanos "pagamos la seguridad, la compra de combustibles e incluso el almacenamiento de residuos que, además, dejamos a las generaciones futuras". Todo ello "lo pagamos nosotros" y tampoco supone "seguridad energética porque Garoña es una central muy pequeña, lleva desconectada desde el año 2013 y seguimos sin tener problemas con el servicio energético".

Por todo ello, ha destacado, se trata de "un movimiento realizado para alargar la vida de todas las centrales hasta los 60 años y si algún Gobierno quisiera cerrarla tuviera que pagar un lucro cesante". Así, ha finalizado, "el PP y el ministro Nadal tienen sobre la mesa la posibilidad de avanzar hacia un futuro renovable sin el peligro que representa la central de Garoña".

Por su parte, Concha Hernani, ha recordado que Santa María de Garoña se puso en funcionamiento el 1 de marzo de 1971, "con las medidas de seguridad de la época" y actualmente "es la única central que existe en España de primera generación sin empezar a desmantelarse".

Gemela a Fukushima

Una central "gemela a Fukushima" y a otra belga en donde ya nos avisaron "que era recomendable cerrarla por el diseño del sistema de contención". Una central "que tiene problemas con los gases, de refrigeración e incluso cuenta con multas puestas por la CHE por el aumento de temperatura en el caudal del Ebro".

Además, "tiene problemas en el tejado y aunque algunos se van solucionando otros no se puede arreglar y todo ello afecta a la seguridad de manera importante". Aún así "quieren volver a abrirla sin efectuar ningún solo movimiento ni inversión de los más de 150 millones de euros que se iban a destinar para dar solución a esos problemas". Una central "situada en la parte alta de un gran río que recorre 7 comunidades autónomas y que podría ser el canal de contaminación mayor de este estado.

"Todo esto es una amenaza puesta en jaque por el Consejo de Seguridad Nuclear quien ha demostrado no estar al servicio de los ciudadanos y sí de los poderes políticos".

La reapertura abre la puerta "a que Iberdrola y Endesa, las dos centrales eléctricas copropietarias, cuando no se dé el permiso, puedan pedirnos el lucro cesante al resto de los españoles". Dos empresas que "están al servicio del gran lobby nuclear" y por ello ha pedido a la ciudadanía "que les demos donde más les duele, en el bolsillo, y dejemos de ser clientes de Iberdrola o Endesa porque existen cooperativas de energías renovables que ofrecen el mismo servicio".