La Rioja
La psicóloga Maite Garaigordobil, ayer, en Logroño.
La psicóloga Maite Garaigordobil, ayer, en Logroño. / JONATHAN HERREROS

«Si movilizamos a los 'observadores' terminaremos con el acoso escolar»

  • Las XII Jornadas de Psicología en La Rioja comienzan con una conferencia sobre 'bullying' y 'ciberbullying'

  • Maite Garaigordobil Psicóloga

El Colegio Oficial de Psicólogos de La Rioja organiza las XII Jornadas de Psicología en La Rioja, centradas en 'Las caras de la violencia que amenazan nuestro bienestar. Detección y afrontamiento'. Ayer, la doctora en Psicología Maite Garaigordobil, catedrática de Evaluación y Diagnóstico Psicológicos de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco, ofreció la conferencia inaugural sobre 'Bullying y ciberbullying: identificar, prevenir e intervenir desde la escuela, la familia y la sociedad'.

-¿Cómo se puede prevenir e identificar el 'bullying'?

-Identificar es el primer paso para poder intervenir y podemos utilizar distintas estrategias, la más importante es la observación de las conductas. Por ejemplo, los chavales que son víctimas suelen tener miedo, faltan a clase, escogen rutas ilógicas para ir y venir del colegio, no les gusta hablar de uno mismo, enseguida lloran, manifiestan trastornos en el sueño, en el carácter... y suelen tener descensos en el rendimiento académico. Esta observación nos permite la sospecha y activar mecanismos para la detección. En otro nivel, la detección se puede realizar preguntando a los compañeros, que siempre saben lo que está pasando. Y el último nivel de identificación son los autoinformes, que los propios chavales confiesen que están sufriendo 'bullying' o 'ciberbullying', muy eficaces para la detección.

-Últimamente se habla de los observadores pero ¿no pueden ser ellos víctimas también?

-Hablamos de los observadores porque la clave para erradicar el acoso es que tomen partido, que defiendan a la víctima o denuncien lo sucedido. Hay de varios tipos: los que corean al agresor y forman parte de su grupo, los que no hacen nada por miedo o por falta de empatía y los que sí toman partido defendiendo a la víctima o denunciando lo que ven. Lo que hacemos en los programas de prevención del 'bullying' es, precisamente, desarrollar la empatía. Si movilizamos a los observadores y que tengan empatía, terminaremos con el 90% del acoso escolar.

-¿Hay más acoso escolar del que transciende, normalmente los casos más extremos y trágicos?

-Los estudios epidemiológicos que analizan los porcentajes de víctimas revelan que hay entre el 2% y el 8% de victimización severa. En País Vasco y La Rioja, donde la profesora Edurne Chocarro replica los estudios, nos encontramos una prevalencia del 5% de chavales que sufren victimización severa. En 'ciberbullying' encontramos unas cifras un poco más bajas, pero este es un fenómeno en crecimiento. Luego hay más chicos y chicas que sufren conductas agresivas, aunque sean ocasionalmente, tanto en el cara a cara como en las redes sociales.

-¿Acabaría el 'ciberbullying' si se evita el temprano acceso de los jóvenes a las nuevas tecnologías?

-No podemos poner puertas al monte. Los jóvenes tienen teléfono móvil y usan 'WhatsApp' porque la socialización, actualmente, es así. No se trata tanto de evitar que tengan acceso a las tecnologías sino de educarles para tener una conducta ética. Los adultos también tenemos que ser modelos de conducta. La familia debe vigilar lo que hacen los hijos, además de educar hay que tener un ojo puesto en lo que hacen.

-¿Por qué parece que algunos centros niegan lo evidente?

-A veces les desborda. Durante muchos años se ha valorado mucho al profesor, mientras que ahora estamos en un momento negativo. Ha aumentado el acoso de alumnos y padres sobre profesores.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate