La Rioja
La luz ya cuesta el doble que hace diez años

La luz ya cuesta el doble que hace diez años

  • La factura media de la luz para los hogares riojanos casi se ha duplicado en la última década, de los 48,59 euros de enero del 2007 a los actuales 87,81

  • La falta de lluvia y viento y el cierre de las centrales nucleares galas en enero elevan el recibo el 29%, 18 euros más que hace un año

La factura de la luz, ese documento de papel o electrónico, indescifrable para la mayoría de los mortales y que llega con puntualidad suiza cada mes a todos los hogares riojanos, se ha convertido en un nuevo quebradero de cabeza para el equilibrio de las economías domésticas.

Sin datos oficiales, ni públicos ni privados, varios estudios desvelados en los últimos días vienen a acreditar que el chispazo eléctrico para el bolsillo de los ciudadanos es una evidencia más allá de las circunstancias coyunturales acumuladas en las últimas semanas -incremento de la demanda de energía por la ola de frío; meteorología adversa para las renovables, las fuentes más baratas para generar electricidad; la venta de electricidad a Francia debido al cierre de su centrales nucleares...- que han disparado las tarifas durante el pasado mes.

La Federación de Consumidores en Acción (Facua) acaba de hacer público un estudio en el que repasa el importe del recibo de la luz de un usuario medio en los meses de enero de los últimos 20 años, desde 1997 hasta el arranque de este 2017, en el que la factura eléctrica de los hogares ha escalado hasta los 87,81 euros, su segundo mayor valor histórico tras 88,66 del primer trimestre del 2012. Del informe de la asociación, que realiza sus cálculos a partir del Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) aplicado en domicilios sin contadores digitales por horas, con una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW) y un consumo mensual de 366 kilovatios hora (kWh), se desprende que sólo en la última década casi se ha duplicado el desembolso que los hogares se ven obligados a afrontar por la electricidad. En enero del 2007 una familia riojana debía abonar 48,59 euros y, a partir de ahí, la cuota no ha dejado de incrementarse (ver cuadro en las dos páginas siguientes) hasta la actualidad: 72,97 en el 2011, en el entorno de los 80 euros entre el 2013 y el 2015... Hasta desembocar en los 87,81 del pasado mes.

Dicha situación ha llevado a Facua a reclamar la intervención del Gobierno de España, al que critica su «absoluta falta de sensibilidad ante la injustificada carestía del recibo eléctrico y los alarmantes niveles de pobreza energética que sufren millones de consumidores». Por ello, reclama al Ejecutivo de Mariano Rajoy que «ponga fin a las prácticas oligopolísticas que provocan las desproporcionadas tarifas que pagan los usuarios en España» y que baje el IVA que se aplica a la electricidad, del 21%, «impropio de un servicio esencial», defiende.

Otro estudio, en este caso de AIS Group a partir de los indicadores Habits Big Data (segmentación de las familias españolas en tipologías a partir de sus rasgos sociodemográficos y económicos), asevera que una familia media tuvo que dedicar el pasado año 1.130 euros al pago de la energía (gas y electricidad), 20 euros más que en el 2015. En el caso de La Rioja, el informe cifra el desembolso medio por hogar en 1.346,76 euros frente a los 1.334,75, lo que supone un incremento interanual del 0,9%, 12,01 euros. De ellos, 639,32 se los llevó la factura eléctrica (633,62 en el 2015) y 429,58 al recibo del gas (425,75 el año anterior).

Y como no hay dos sin tres, un trabajo de Europa Press a través de la recopilación de datos del simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) nos lleva a lo sucedido en las últimas semanas, en las que, asegura la agencia de noticias, el recibo medio de la electricidad de enero pasado asciende a 81,22%, lo que supone un incremento interanual del 29%, 18 euros más que en el primer mes del 2016. Incluso desglosa esa cifra global: 14,88 euros por el término fijo, 3,26 euros por los impuestos eléctricos, 14,1 euros por el IVA y 48,98 euros por el consumo, capítulo en el que se registra el mayor incremento (34,29 euros en enero del 2016) debido a que el precio mayorista de la electricidad se ha duplicado respecto al de doce meses atrás.

Además, respecto al pasado diciembre, la subida de la factura eléctrica ha sido del 9,6%, encadenando así su noveno mes consecutivo de subidas.

Usuarios en dos 'bandos'

Con dicha radiografía no es extraño que muchos hogares riojanos se hayan echado a temblar a la espera de los próximos recibos. Muchos, pero no todos, porque, al margen de los consumos y de que hay tantas modalidades de tarifas como en la telefonía móvil, desde el impulso a la liberación en España del sector eléctrico en julio del 2009 los usuarios ya no pagan el mismo precio por el megavatio/hora (MWh).

La clave reside en el mercado al que el hogar haya vinculado su contrato eléctrico: el regulado, cuyas tarifas las fija el Gobierno de España a partir de las subastas diarias en el mercado mayorista o 'pool', en el que los precios varían a hora a hora según diversas variables; o en el libre, en el que el coste del KWh lo decide la comercializadora y se mantiene estable, excepto las revisiones temporales pactadas.

En La Rioja, con 245.000 puntos de suministro eléctrico, más de 131.000 usuarios han dado el salto al mercado libre y, de momento, a la espera de las revisiones de su contrato, driblan de momento la escalada en el precio de la luz de este comienzo del año. Sin embargo, algo más de 113.000 se mantienen fieles al mercado regulado, la denominada tarifa PVPC (Precio Voluntario al Pequeño Consumidor) -hasta el 2014 Tarifa de Último Recurso (TUR)-, vinculada a los precios de la electricidad que se fijan la víspera en las subastas en el mercado mayorista o 'pool'. Allí, el baremo se decide con la previsión de los consumos energéticos horarios y de las tecnologías necesarias para producir la electricidad. Y esas son precisamente las variables que han alterado la tranquilidad de los clientes del mercado regulado: las bajísimas temperaturas de enero dispararon la demanda de energía eléctrica -23.052 gigavatios-hora (GWh), el 7,4% más que en el mismo mes del año anterior-; a la vez, las alteraciones meteorológicas -falta de viento, lluvias y presencia de nieblas- frenaron la producción eléctrica de las renovables, eólica, hidráulica y fotovoltaica, las más baratas, y obligaron a reforzar la de las centrales nucleares (su aportación fue del 22,2%) y las de ciclo combinado de gas y carbón (21,8%), más caras.

Y para que nada faltase en enero coincidió una tendencia al alza del precio de los combustibles fósiles, especialmente importante en el caso del gas tras la cancelación de suministros a Europa desde Argelia; y el incremento de la demanda de electricidad por parte de Francia a España debido al parón de algunas de sus centrales nucleares.

Ese racimo de circunstancias agitó el mercado mayorista de la electricidad, que cerró el mes de enero con un precio medio de 71,49 euros por megavatio hora (MWh), la media mensual más alta desde septiembre del 2008 (73,03 euros por MWh), según consta en las estadísticas de OMIE, el operador económico del mercado. El día 29 de enero fue el peor día, con una media máxima de 91,88 euros por megavatio hora y picos históricos, alcanzados a las 21 horas, de 101,99 euros por MWh. De este modo, los 71,49 euros del cierre de enero suponen un 18% más que los 60,49 del mes anterior y nada menos que el doble de los 36,53 euros que marcó el megavatio hora en el comienzo del 2016.

Así pues, no es de extrañar que los usuarios riojanos del mercado regulado aguarden con temor su próximo recibo y no quiten ojo a los desbocados precios del KWh a la espera de que se calmen en febrero.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate