La Rioja

El consumo de cigarrillos desciende el 28% en los seis años de vida de la ley antitabaco

  • Hasta noviembre del 2016 los riojanos fumaron 116 millones de pitillos menos que en el mismo periodo del 2010, antes del veto al humo

El primer día de enero del 2011 entró en vigor la polémica ley antitabaco. Parecía impensable sacar el humo y los malos olores de los bares y restaurantes de la región y prácticamente imposible convencer al fumador empedernido de que no era necesario dar unas caladitas entre plato y plato ni sostener un cigarrillo entre los dedos mientras se tomaba un vino en los hasta entonces espacios habilitados para los fumadores.

La polémica medida no sólo desterró el tabaco de los establecimientos hosteleros, también lo hizo, quizá con menos éxito, de los espacios públicos. Quedaba terminantemente prohibido fumar a menos de cincuenta metros de los accesos a hospitales, colegios... Una especie de medida de alejamiento que no encontró el apoyo unánime de todos los fumadores.

Pese a que echar la vista atrás parece un viaje mucho mayor en el tiempo sólo han pasado seis años de aquello y las consecuencias, además del reciente cierre de la factoría de Altadis en Agoncillo, son más que evidentes. El consumo de cigarrillos en La Rioja ha caído el 28% en este periodo. Hasta noviembre del año pasado, el último dato del que dispone el Comisionado para el Mercado de Tabacos, el organismo adscrito al Ministerio de Hacienda, en esta región se habían vendido 15.087.122 cajetillas de 20 unidades cada una, o lo que es lo mismo, 301.742.440 cigarrillos; en el mismo periodo del 2010, el año previo del veto al humo, los fumadores riojanos compraron 20.921.847 paquetes de tabaco (418.436.940 cigarrillos), es decir, los riojanos fumaron 116.694.500 pitillos menos de enero a noviembre del año pasado que los que consumieron en los once primeros meses del 2010.

La caída de las ventas de cigarrillos viene de atrás. Desde el 2008 los riojanos han ido abandonando poco a poco este mal hábito, pero en el 2011 el proceso se aceleró y la venta de cajetillas cayó por primera vez por debajo de los 20 millones de paquetes. De hecho, la comercialización de los once primeros meses del 2016 retrocedió el 0,43% con respecto al mismo periodo del 2015, es decir, 1.304.360 cigarrillos dejaron de llegar a los pulmones de los riojanos.

Aún así, las cifras son rotundas. Si tenemos en cuenta el último dato de fumadores que hay en La Rioja según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cada una de las 64.100 personas que continúan con este mal hábito fuma al año 5.135 cigarrillos, unos 14 de media al día.

El negocio, 'viento en popa'

El recorte no ha ido paralelo a una caída del negocio porque pese a que las ventas se han constreñido de manera más que notable, el precio de las cajetillas se ha incrementado en algunos casos hasta el 16,4%. Un paquete de Marlboro, por ejemplo, costaba 4,25 euros en el 2010 y a fecha de hoy hay que abonar 4,95 euros para obtener el mismo número de pitillos. Algo similar ha ocurrido con el resto de las marcas más vendidas en todo el país. Los once primeros meses del año pasado cerraron en La Rioja con 78.004.931 euros de la comercialización del tabaco (cigarrillos, cigarros, tabaco de liar y tabaco de pipa), medio millón menos que en el 2015.

El desplome de las ventas de cigarrillos ha ido acompañado del despertar de un mercado paralelo. En concreto, mientras caía la venta de cajetillas, ha despegado la comercialización del tabaco de liar. Si en todo el 2010 se adquirieron 17.059 kilos de este producto, hasta noviembre del 2016 ya se habían vendido 26.678 kilos, el 56% más. No obstante, también este mercado que tocó techo en el 2013, cuando se despacharon 33.368 kilos también está viviendo un lento declive favorecido por el incremento de su coste y de la aparición de marcas de pitillos a precios más asequibles. Con los puros ha ocurrido prácticamente lo mismo. En el 2010 se vendieron 19.724.574 unidades y de enero a noviembre del 2016, 23.707.490. Parecida senda ha seguido el tabaco de pipa al pasar de 1.554 kilos vendidos antes de la ley antitabaco a superar los 2.800 a 30 de noviembre pasado.