La Rioja

El apio, por los suelos

Recogida de apio en las semansa previas a la Navidad en Calahorra. :: m.f.
Recogida de apio en las semansa previas a la Navidad en Calahorra. :: m.f.
  • A pesar de que la calidad ha sido extraordinaria y ha acompañado un otoño sin frío, los precios en los mercados se han desplomado

  • La campaña acaba sin lograr superar los 22 céntimos/unidad

Es algo habitual en el campo: tras una campaña con buenos precios, la siguiente bajan ostensiblemente. Así ha pasado este año con el apio. Si en la temporada pasada los agricultores vieron cómo el precio de la unidad rondaba los 50 céntimos, este año debido a la gran oferta los precios no han pasado de los 22 céntimos, incluso en determinados momentos se han visto reducidos hasta los 11 céntimos quedando en una media de 15 céntimos la unidad.

Javier Garrido lleva 40 años cultivando sus tres hectáreas de apios. «Porque tengo ya a los clientes habituales que saben que la calidad es muy buena pero a estos precios no sale rentable», comenta. Javier vende los apios en almacenes calagurritanos que los trasladan a Mercabarna. «Este año ha habido mucho apio en la zona del Maresmes y eso hace que al mercado de Barcelona le saga más rentable comprarlos allí por el tema de los precios de los portes», explica.

La campaña ha terminado estos días. Justo antes de la Navidad que es la fecha en la que más se consume esta verdura especialmente en la zona de la ribera donde se presenta en ensalada como plato tradicional del invierno.

«Algunos de la zona, sobre todo de la ribera, también los venden para conserveras de la zona pero lo mío va todo para fresco y especialmente para Cataluña», indica Javier.

A pesar de que en otras zonas de España la producción de apio ha aumentado, no ha sido así en La Rioja que cada año ve cómo disminuye la superficie dedicada a este producto. Así, si nos remitimos a la estadística agrícola que cada año publica la Consejería de Agricultura del Gobierno regional, en el 2009 se alcanzaban las 20 hectáreas y en el último año han quedado reducidas a 11.

«Y eso teniendo en cuenta que la calidad ha sido extraordinaria porque ha sido un otoño de poco frío», explica Javier, que detalla que «los 10-15 grados son muy buenos para este producto; si la temperatura baja más termina estropeándose porque el apio es casi todo agua y con bajas temperaturas se acorcha», cuenta.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate