La Rioja

El PSOE logra la Alcaldía de Villamediana entre acusaciones del PP por su «política rastrera»

  • Los populares denuncian que la moción que les ha desalojado del Ejecutivo local «sólo busca el interés personal» y recuerdan que uno de los ediles socialistas tiene un calado ilegal

La socialista Ana Belén Martínez es desde ayer la nueva alcaldesa de Villamediana de Iregua una vez que prosperó la moción de censura presentada por su grupo, Ciudadanos e Izquierda Unida en contra del hasta entonces regidor popular, Rubén Gutiérrez.

Martínez defendió la «legalidad, legitimidad y necesidad ética» de la medida para derrocar a Gutiérrez pactada por estas tres formaciones que, remarcó, «suman más del 50% de los votos frente al 27,4% del PP».

No obstante, los populares denunciaron ser víctimas de una «política rastrera y carroñera» y que «sólo busca el interés personal de algunos, no el de los vecinos del municipio». Así, incidieron en que la moción se apoya en un edil socialista, Juan Pedro Martínez, que tiene abierto en la localidad un expediente de restablecimiento de la legalidad urbanística y con una orden de demolición por presuntamente ampliar de forma ilegal un calado en el barrio de las bodegas. De hecho, durante el turno de intervención de Gutiérrez, y al ver éste que el citado concejal del PSOE se sonreía, el todavía regidor le apuntó: «No te rías Juan Carlos, que a ver lo que resulta de tu expediente».

La moción llegó después de que a principios del pasado diciembre C's rompiera el pacto de gobernabilidad con el PP, como consecuencia de que un auto del Juzgado de Instrucción número 3 de Logroño ordenó investigar a cuatro de los cinco ediles del hasta ayer equipo de gobierno popular de Villamediana (entre ellos, Rubén Gutiérrez) por votar a favor del Plan General Municipal que suponía la legalización de una serie de viviendas ubicadas en suelo no urbanizable, entre ellas la del expresidente de La Rioja, Pedro Sanz.

La medida recabó el apoyo de los siete concejales de los tres grupos que la impulsaban (los tres del PSOE y los dos de C's e IU, respectivamente). Los cinco ediles populares la rechazaron y el concejal del PR+ se abstuvo, en una sesión que abarrotó el salón de plenos villametrense (había multitud de personas de pie e incluso fuera de la sala) y que acercó a la localidad a numerosos cargos regionales de todas las formaciones con representación en Villamediana y a alcaldes y concejales de distinto signo de municipios próximos.

Tensión

La tensión resultó más latente que manifiesta, pese a lo que se vivieron duros cruces de acusaciones. El regidor saliente aseguró que «esta moción se presenta desde la mentira, porque hasta la fecha no hay nadie investigado». Gutiérrez achacó al «miedo a que se archive o a que no tenga recorrido» (el PP ha recurrido el auto judicial) la premura con que se registró.

Denunció que la medida constituye «un ejemplo de política rastrera, carroñera y de la peor calaña» y acusó al secretario general de los socialistas riojanos, César Luena, de estar detrás de la misma. «Es un despropósito lo que se plantea para Villamediana de cara a los dos años y medio próximos», indicó, en referencia a que sólo los tres ediles socialistas asumirán concejalías, si bien C's e IU participarán en las juntas de gobierno. «No entiendo que digan que con cinco concejales no se puede gobernar este ayuntamiento, entonces cómo lo van a hacer con tres», se preguntó.

La ya primera edil le respondió que «se potenciará la junta de gobierno para que sea un órgano colegiado», al tiempo que le recriminó que durante el tiempo de mandato de los populares no hubieran reclamado «servicios del siglo XXI», como un instituto o un centro de salud, para esta localidad que ha experimentado un vertiginoso crecimiento poblacional en los últimos años.

El portavoz de C's, Modesto Fernández, justificó la ruptura de su acuerdo con el PP, al contravenir el punto número dos del mismo que instaba a «separar a cualquier cargo que fuera investigado judicialmente». Asimismo, Fernández abogó por «erradicar las malas formas, el caciquismo y el amiguismo» de los populares, a los que acusó de realizar contrataciones a dedo (como la del nuevo aparejador municipal).

Por su parte, el portavoz de IU, Jesús Ángel Cámara, sostuvo que no se trataba de una «moción de censura personal, sino política» dirigida a dotar de los «servicios adecuados» a Villamediana, tras la «transformación» que ha sufrido este municipio que en, quince años, ha pasado de ser «un pueblo de cerca de 2.000 habitantes a uno de casi 8.000». En este sentido, exigió «atención para Villamediana» al Gobierno de La Rioja y que mantenga «los compromisos e inversiones que había adquirido con esta localidad hasta hoy (por ayer)».

Por último, el concejal del PR+, Rubén Sáenz, justificó su abstención porque consideró que no se puede apoyar una moción sin asumir responsabilidades de gobierno. Por eso arremetió muy duramente contra Ciudadanos, grupo al que reprochó el «no querer dar la cara».

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