La Rioja

Unipapel, a la espera de un milagro

El mal menor. Un grupo de trabajadores de Unipapel posa en el exterior de las instalaciones de la empresa, en el polígono industrial Cantabria tras conocerse el cese temporal de actividad de la firma con el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) durante un máximo de doce meses. :: Sonia Tercero
El mal menor. Un grupo de trabajadores de Unipapel posa en el exterior de las instalaciones de la empresa, en el polígono industrial Cantabria tras conocerse el cese temporal de actividad de la firma con el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) durante un máximo de doce meses. :: Sonia Tercero
  • LA RIOJA JULIO

Enferma terminal desde hace meses, la firma riojana Unipapel se aferra a la vida a la espera de que una milagrosa cura en forma de comprador.

Un ERTE (Expediente de Regulación de Empleo Temporal) bajó la persiana el 11 de julio del 2016 para mantener a la empresa bajo un coma inducido mientras se busca un antídoto contra un mal que había comenzado años atrás. Propiedad desde principios del 2014 de Springwater Capital, una firma de capital riesgo con sede en Suiza, la compañía de raíces riojanas y con plantas en Logroño, Tres Cantos (Madrid) y Aduna (Guipúzcoa) dejó de abonar las cotizaciones empresariales y de sus 329 trabajadores a la Seguridad Social en octubre de ese mismo año en una caída en picado que se precipitó desde que el 26 de mayo, con el abono de las nóminas interrumpido desde el mes anterior, solicitó el concurso voluntario de acreedores.

A partir de ahí las negociaciones laborales se multiplican, Pese al ultimátum que estampa sobre la mesa la dirección de iniciar un proceso de despido colectivo para amortizar 109 puestos y suspender hasta 220 contratos, triunfa la propuesta lanzada por USO en la planta de Logroño -63 trabajadores-, un ERTE (Expediente de Regulación de Empleo Temporal) de hasta doce meses. El ERTE se toma como la menos mala de las salidas, ya que supone una suspensión de la actividad, se dribla el cierre definitivo y se posibilita que los trabajadores puedan cobrar el paro desde agosto tras cuatro meses sin ingresos. Sin embargo, 60 trabajadores presentan en agosto una denuncia contra la empresa por falsedad documental y CCOO impugna el ERTE ante la Audiencia Nacional, que anula en noviembre el acuerdo al considerar «fraudulenta» una decisión, que, añade, «no permitió mejorar la calamitosa situación de una empresa abocada a la liquidación».

La plantilla espera ahora si el nuevo año 2017 será el de la extremaunción de la firma o el del sueño de que ésta recupere las constantes vitales, como confía el Ejecutivo riojano, que, según avanzó la consejera de Desarrollo Económico, Leonor González Menorca, mantiene conversaciones con empresas dispuestas a salvar Unipapel.