La Rioja

El año de las primeras veces

El año 2016 comenzó plagado de incertidumbre en la política española y, tras diez meses de bloqueo con un gobierno en funciones, termina con un panorama más calmado, pero aún sembrado de dudas. El Ejecutivo de Mariano Rajoy tendrá que dar marcha atrás en algunos de sus proyectos legislativos más controvertidos para evitar que la oposición se los tumbe; ya lo hizo con las reválidas de la Lomce y ha avanzado esa intención con la llamada 'ley mordaza'.

Las elecciones del 20 de diciembre habían sentenciado el bipartidismo con la irrupción de Podemos y Ciudadanos. El Partido Popular ganaba los comicios sin mayoría absoluta y el PSOE tocaba suelo electoral. Uno más. En los meses siguientes se sucedieron los hitos históricos. En enero, Mariano Rajoy fue el primer vencedor de unas elecciones en declinar la invitación del Rey a presentarse a la sesión de investidura, al no contar con los apoyos suficientes, lastrado por el largo rosario de casos de corrupción en su partido. Con la pelota en su tejado, Pedro Sánchez se convirtió en marzo en el primer candidato en ser rechazado en dos votaciones sucesivas: sin el respaldo de Podemos, el apoyo de Albert Rivera y los suyos no fue suficiente.

Tras seis meses de negociaciones fallidas, con el país sumido en la parálisis institucional en medio de la peor crisis económica en décadas, las elecciones del 26 de junio resultaron también históricas. El veredicto de las urnas, sin ser muy distinto al del 20-D, cambiaba sustancialmente el escenario. El PP, gracias al empujón de última hora del 'Brexit', consiguió una victoria más cómoda que, a la postre, le daría el Gobierno. Los nuevos pincharon. Ciudadanos, que perdió una cuarta parte de su fuerza parlamentaria, y Unidos Podemos, incapaz de sobrepasar al PSOE menos votado de la democracia, ya no eran suficientes para conformar una mayoría junto a los de Pedro Sánchez.

Este se aferró al 'no es no' y convirtió su firmeza épica en un suicidio político por capítulos. Su enfrentamiento con la vieja guardia y la mayoría de los barones arrastró al PSOE a una cruenta guerra interna.

La victoria de los partidarios de la abstención como mal menor para evitar unas terceras elecciones entregó la presidencia a Rajoy. Hasta ahora PSOE y Ciudadanos le han dado una de cal y otra de arena. Los acuerdos sobre el techo de gasto y para evitar los cortes de luz a las familias vulnerables muestran que el pacto entre populares y socialistas es posible. La era del rodillo parece cosa del pasado.

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