La Rioja

Juan Carlos Castroviejo, presidente regional de Unicef. tercero
Juan Carlos Castroviejo, presidente regional de Unicef. tercero / SONIA

«La ciudadanía debe decidir a dónde va el dinero público para cooperación»

  • Unicef La Rioja mantiene abierta hasta el sábado una novedosa campaña de microdonaciones para ayudar a los menores víctimas del conflicto sirio

  • Juan Carlos Castroviejo Presidente de UNICEF en La Rioja

Nada más iniciar la conversación, el presidente de Unicef en La Rioja, Juan Carlos Castroviejo, deja un escalofriante dato sobre la mesa. En el 2015, su organización atendió 310 emergencias motivadas por guerras o desastres naturales en el mundo. «Cada vez son más numerosas y complejas», afirma; al tiempo que asegura sin rodeos que el balance de este año arrojará una cifra aún mayor. La importancia de actuar en ellas, dado que involucran a uno de cada nueve niños en el mundo, justifica que Unicef La Rioja emprenda hasta este sábado, día 31, una campaña pionera en España a nivel de administración pública en la que, a través de la financiación colectiva por el sistema del 'crowdfunding', se busca recaudar fondos a beneficio de los pequeños víctimas del conflicto en Siria.

-¿Qué tiene de novedosa la iniciativa de Unicef La Rioja 'Uno más uno es mucho más'?

-Esta campaña se sustenta en la firma de un convenio con el Gobierno regional, según el cual Unicef desarrollará esta acción de recogida de fondos a través de microdonaciones y el Ejecutivo riojano duplicará los importes donados. En un principio, el Gobierno regional realizó una aportación inicial de 10.000 euros y luego doblará la cuantía de las donaciones que realicen los ciudadanos hasta un límite máximo de otros 20.000 euros más. Sólo existe un precedente internacional, en el Reino Unido, de que una administración pública haya participado de este modo en una campaña.

-¿Cuál constituye la principal fortaleza de este tipo de colaboración?

-Con este sistema, la ayuda de Acción Exterior resulta más participativa, ya que la ciudadanía tiene algo que decir sobre el destino al que se dirigen estos recursos.

-¿Cómo se puede contribuir?

-Se pueden aportar donaciones hasta el sábado, día 31, que oscilarán entre un mínimo de un euro y un máximo de 6.000, por medio de la web https://mireto.unicef.es/larioja/ayuda-ninos-conflicto-siria o bien enviando un SMS solidario con la palabra RETO LARIOJA al número 38080, a un coste total de 4 euros, que es un importe íntegro para Unicef. También se puede ayudar difundiendo la campaña por redes sociales o por WhatsApp.

-¿Por qué han elegido que la recaudación se dirija a cubrir las necesidades más apremiantes de los menores sirios?

-De todas las emergencias que existen en la actualidad, la de Siria es la más terrible. Tanto por su duración en el tiempo, casi seis años de conflicto, como por su dimensión. Se calcula que hay 8,2 millones de niños afectados por la contienda, casi 3 millones no pueden acudir a la escuela y cerca de 2 millones corren riesgo de enfermar por el frío porque el invierno está resultando muy duro. Aunque hay otras circunstancias que agravan esta emergencia, como la utilización de la población civil en el conflicto. Se están empleando escudos humanos, se han destrozado depósitos para usar el agua como arma de guerra y cada vez se utilizan a más niños como soldados y cada vez tienen menos edad. Además, el conflicto se ha internacionalizado a un buen número de países limítrofes con Siria, que están sufriendo la llegada de un gran número de personas.

-En el último informe de su organización sobre la situación de la infancia en España, datado en el 2015, señalaban que el 34,4% de la población infantil vivía bajo el umbral de una pobreza relativa en nuestro país. ¿Qué tipo de circunstancias detectaron?

-En España, un tercio de los niños presentan problemas, no de desnutrición, pero sí de malnutrición. Esto es, tienen que abusar de los hidratos de carbono porque comen poca carne y pescado, al tratarse de alimentos más caros. Además, estudian en desigualdad de condiciones, ya que algunos lo hacen en habitaciones compartidas con más personas, con la televisión puesta o cuentan con dificultades para hacerse con el material escolar. En nuestro país todos tienen derecho a una sanidad gratuita, pero hay para quienes por ejemplo la rotura de unas gafas les supone el problema económico del mes.

-¿La cierta recuperación que se aprecia en la economía ha reducido esos índices?

-Creemos que sí, pero no disponemos de datos aún. El porcentaje del 34,4% del 2015 suponía, no obstante, dos puntos por encima del que arrojó el 2014 y cuatro por encima del obtenido en el 2013. Esto se explica porque las ayudas por el desempleo o las subvenciones se han ido agotando y por eso los últimos años de la crisis ofrecen peores índices.

-¿Cómo se podrían atajar estas desigualdades en nuestro país?

-Nosotros abogamos por un pacto por la infancia a nivel estatal, al estilo del de Toledo para las pensiones, puesto que los niños son los que más han pagado la crisis y los que sufren las consecuencias más serias, ya que les puede suponer un retraso grave a nivel de desarrollo, educación o alimentación a lo largo de su vida.

-¿Sobre qué pilares pivotaría ese pacto por la infancia?

-Lo más importante sería luchar contra la pobreza económica, alcanzar un pacto por la educación y aumentar la participación infantil en el orden municipal para tomar en consideración la visión de los niños en la resolución de sus problemas.

-¿Qué dificultades encara la población infantil en La Rioja?

-Estamos un pelín por encima de la media nacional en problemas de obesidad, abandono escolar, alcoholismo y consumo de drogas.

-¿Qué objetivos se marcan para el 2017?

-Continuar avanzando para que la mortalidad infantil desaparezca. En los últimos 25 años se ha reducido a la mitad, por lo que resulta factible si cuenta con el compromiso de los gobiernos y de la sociedad en general.