La Rioja

KILÓMETRO CERO

Con este título nos pueden venir a la cabeza dos asuntos muy diferentes. Por un lado, los llamados productos de cercanía, y por otro las doce campanadas de final de año, en donde la Puerta del Sol de Madrid, el kilómetro cero de nuestro país, es un escaparate habitual; con ello, las uvas de mesa.

Realmente, la uva de mesa no es un producto de estas latitudes, sino de Murcia (58%), Valencia (34%) y Andalucía (6%). En total, 13.074 hectáreas en el 2015 en las que domina la uva blanca con semilla con un 52,5%, seguida de la roja con semilla (22,1%) y después, aunque con un crecimiento muy relevante, las blancas y rojas apirenas, o sin semilla, en proporciones similares.

De acuerdo con los datos del sector, los precios de venta solo cubren el 70% de los costes de producción en un año donde estos se han encarecido sensiblemente, en más del 35% en campo y en el 50% en almacén, debido a las lluvias intensas de finales de noviembre y diciembre, que han hecho perder calidad y cosecha a las uvas y tener que aumentar los trabajos de limpieza y preparación. También han denunciado el presunto incumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria ante un posible uso de la uva de mesa como producto reclamo. Un caso más que se une a la larga lista de productos que hacen la misma demanda. Lo que sucede es que ya son tantos que uno no es capaz de distinguir lo real de lo supuesto. Al fin y al cabo, es difícil creer que haya tantos productos en los lineales que sean de reclamo. Todo parece indicar que, más que un producto reclamo, lo que ha sucedido es que los costes se han elevado, mientras que los precios de venta al consumidor no lo han hecho, o al menos, no en la misma proporción. La pregunta es, ¿quién ha asumido la pérdida de margen?, ¿Le han pagado al agricultor la misma cantidad que otros años o la distribución ha comprado más caro y ha asumido una reducción de márgenes? En el primer caso volvemos al tema recurrente de la falta de concentración de oferta por parte de sector productor.