La Rioja
Un centenario reivindicativo

Un centenario reivindicativo

  • El Colegio Oficial de Veterinarios de La Rioja celebra los cien años de su constitución sin olvidar reivindicaciones que no son nuevas ante la Administración sobre el protagonismo de su papel en la sociedad

Un 10 de marzo, pero de 1916, quedó inscrito en el Registro de Sociedades de la Provincia de Logroño el Colegio de Veterinarios de La Rioja por lo que en este 2016 hemos celebrado nuestro centenario. Y lo hemos hecho con una comida para colegiados y un acto oficial cara a la sociedad riojana. Asimismo estamos inmersos en una campaña de tenencia responsable de pequeños animales dirigida a alumnos de 3º y 4º de Primaria, con la que están comprometidos numerosos veterinarios.

En representación de los 211 veterinarios colegiados, me permito recordar que, como dice la ley, al Colegio de Veterinarios le corresponde la representación exclusiva de la profesión veterinaria, la ordenación en el ámbito de sus competencias de la actividad profesional y la defensa de sus intereses profesionales. Una profesión que no debemos olvidar que es sanitaria por excelencia, con una clara inclinación por la salud pública, en su aspecto preventivo, tanto por la salud humana como animal. Por ello, nosotros, junto al resto de profesiones sanitarias, trabajamos para conseguir una salud integral bajo el lema «un mundo, una salud!».

La celebración de nuestro centenario me pareció que era un buen momento para agradecer a todos los compañeros que, con no pocos esfuerzos, han ido haciendo posible que el Colegio de Veterinarios de La Rioja haya persistido en el tiempo, pasando por diferentes sedes hasta conseguir la actual, moderna y acorde a los nuevos tiempos; escenificar el reconocimiento a los veterinarios que han formado parte de las distintas juntas de gobierno desde su fundación y, por qué no, para repetir las reiteradas peticiones que hemos venido realizando a los políticos y que todavía están pendientes de resolución.

La primera tiene relación con la protección y control de la rabia, que está resurgiendo como grave amenaza para la población humana, como lo demuestran los casos en Asia, África y América latina. La prevención de la rabia mediante su control en los perros, está más que justificada, aunque en España hay comunidades en las que la vacunación no es obligatoria. No obstante nosotros instamos en su momento a la Administración de La Rioja a que la vacunación antirrábica fuera anual y no bienal, para lo que presentamos informes y resultados analíticos que así lo aconsejaban, pero sin que nuestras propuestas fueran tenidas en consideración en el decreto 26/2014 donde se establecen las normas en relación con la profilaxis vacunal contra la rabia.

Además, el Colegio que presido se queja de que es el único en toda España que no gestiona el registro de animales de compañía, el RIAC, donde se reflejan las vacunaciones e identificación de cada animal, ya que lo hace directamente la Administración. Se trata de una vieja reivindicación que caso de ponerse en práctica redundará en beneficio para nuestro colectivo, de la Administración y del usuario del servicio.

Los colegios oficiales de veterinarios abogamos por una promoción del uso responsable y prudente de los antimicrobianos y por ello hemos desarrollado junto con la Organización Colegial española una plataforma de prescripción veterinaria denominada Prescrivet, que aporta todos los elementos de seguridad y trazabilidad necesarios, pero necesitamos el apoyo de la Administración para su implantación. No obstante, parece ser que los gobiernos en general se olvidan de la necesidad de hacer un seguimiento y vigilancia del buen uso de los medicamentos, especialmente los antibióticos, para que los ganaderos utilicen y apliquen en dosis y tiempos adecuados los antimicrobianos.

Y, finalmente, reivindicamos algo tan justo como que se cumpla la ley, en concreto la 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias. Algunas comunidades autónomas han considerado a los veterinarios, farmacéuticos y médicos que trabajamos en salud pública, como no puede ser de otro modo, dentro del desarrollo de esta ley sin embargo, en La Rioja, a pesar de nuestros esfuerzos, no se nos ha reconocido. Somos conscientes de que nuestro reconocimiento supondría para los veterinarios al servicio de la Administración una mejoría en los emolumentos, pero también una obligación de una formación continuada y especifica que redundará seguro en beneficio de la sociedad. Por ello esperamos que en esta legislatura sea un punto más a tener en cuenta por parte de esta Administración.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate