La Rioja

Unos castores duros de roer

Árbol derribado en el Iregua por efecto de los castores.
Árbol derribado en el Iregua por efecto de los castores. / F.S.
  • Los animales dejan una presa en el río Alhama y destrozos de árboles en Cervera y en el Iregua en Logroño

  • Medio Ambiente asegura que en el Alhama había un único ejemplar que buscaba asentarse lejos de su grupo y ya ha sido capturado

La presencia de un castor en el río Alhama ha dejado durante los últimos meses un rastro en la zona cercana al término de 'Las Toscas', en Cervera, con árboles destrozados y una presa que ha construido en un tramo de difícil acceso, donde el cauce se estrecha. No es la única evidencia reciente de la actividad de estos animales en La Rioja. Ayer mismo un vecino de Logroño, Francisco Santamaría, enviaba a Diario LA RIOJA unas fotografías con troncos roídos en las márgenes del Iregua, entre la desembocadura y los puentes de madera que hay cerca de La Estrella.

El castor es una especie que ciertos activistas centroeuropeos, según se indicó en su momento, introdujeron de forma ilegal en Navarra en el 2003 sin controles adecuados ni estudios previos ni permisos. Desde entonces se ha asentado en el valle del Ebro. No sólo en Navarra, también en La Rioja y Aragón.

Por ese motivo los técnicos y expertos de las tres comunidades realizan un trabajo coordinado con el objetivo de controlar su población como medida de precaución.

En el caso de lo ocurrido en el río Alhama, en Cervera, los agricultores que tienen huertas en las inmediaciones están muy sorprendidos por la aparición de este roedor semiacuático que ya ha sido atrapado por Medio Ambiente, tal y como informa el Gobierno de La Rioja.

A pesar de que lleva bastante tiempo por allí (un año o más dicen varios hortelanos), la mayoría de los vecinos no se han enterado de ello. Algunos que sí lo sabían incluso han tenido que recurrir a Internet para ver qué tipo de animal es. En este lugar nadie recuerda que hubiese castores anteriormente, ni en tiempos remotos y resultan desconocidos para los lugareños.

Desde Medio Ambiente aseguran que no se trata de un grupo sino de un castor 'dispersante' detectado por un agente forestal. Es decir, un único individuo 'subadulto' que ha llegado hasta estas tierras subiendo por el río Alhama y alejándose del núcleo donde se encuentra el resto.

El castor buscaba tener su propio espacio para asentarse por eso acudió a este paraje para colonizarlo en solitario.

La forma de controlarlos es mediante trampeo, para atrapar a los castores vivos. Después son enviados a lugares específicos donde pueden cuidarlos y acogerlos, en Cantabria y en Asturias.

Respecto al roedor 'afincado' en Cervera del Río Alhama, fue capturado el viernes 16 de diciembre y el jueves de esta semana se llevó a un centro cántabro, su nuevo hogar.

Meses atrás un agricultor cerverano vio cómo sus manzanos sufrían los ataques del castor que llegó a derribar alguno. Últimamente se había dedicado a roer un enorme chopo en la orilla del río Alhama. Este árbol muestra en su base los destrozos y está tumbado sobre otros.

Muy cerca, a escasos metros, está la presa que el castor ha construido en el cauce con palos y maleza, en el término de 'Las Toscas', cerca de 'La Gabardilla' y 'El Batán' a un kilómetro del polígono de La Rate y unos cinco de Cervera. Una construcción visible desde la carretera.

Respecto a los daños localizados en los árboles del río Iregua, el vecino de Logroño Francisco Santamaría García comenta que se percató de la situación hace días. Suele pasear por la zona a menudo y el miércoles tomó unas fotografías.

«Hace cinco o seis meses vi un arbolito pequeño destrozado pero no le di importancia, pensé que había sido alguna gamberrada. Tenía la misma forma que ahora muestran estos troncos roídos», explica Francisco y añade que «en un lugar cerca de la vía del tren hay que adentrarse algo en la maleza pero en otras zonas están visibles desde el camino. Los castores están actuando en ambos lados del río Iregua. Si siguen así arrasarán con todo».

Introducción ilegal

En La Rioja, hasta el año pasado, se habían capturado más de 120 ejemplares entre Logroño y Alfaro, en el Ebro. También varios en los ríos Cidacos, Iregua y Leza. Esta ha sido la primera vez que aparece un castor en el Alhama.

Diario LA RIOJA ya dio cuenta de la presencia de castores en la ribera del Ebro, en Logroño, en enero del 2015. En concreto en la playa fluvial junto al embarcadero.

El castor europeo se caracteriza por ser una especie exótica invasora y la suelta irregular del 2003 se consideró un delito ecológico.

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