La Rioja

Australia, un país joven

Las hermanas Leonor y Rosa Láinez en The Yarra River en Melbourne (Australia). :: l.r.
Las hermanas Leonor y Rosa Láinez en The Yarra River en Melbourne (Australia). :: l.r.
  • Leonor y Rosa Láinez Cerveranas en Melbourne

Leonor Láinez López es una cerverana de treinta años que lleva dos en Melbourne, Australia, lugar al que llegó después de estar dos meses en Adelaide en Navidad, en casa de la familia de su novio. En este tiempo viajó a Sidney y realizó un 'road trip' en caravana por la Sunshine Coast (Queensland) donde cumplió uno de sus sueños, hacer submarinismo en la gran barrera de coral.

«Es un país muy joven y en pleno desarrollo. Existen infinidad de oportunidades para jóvenes formados y la calidad de vida es espectacular», explica Leonor desde las antípodas.

Tiene previsto quedarse algunos años más y, quizá en dos, consiga la ciudadanía y los trámites para poder entrar y salir del país con más facilidad. «Mi vida aquí es cómoda pero no hay día en que no eche en falta a la familia y amigos. Al final es cierto eso que dicen de que como en España en ningún lado», dice la cerverana.

Desde hace un mes está en tierras australianas su hermana Rosa, de veinticinco años, que estudió magisterio infantil y decidió trasladarse para aprender inglés aprovechando que Leonor está allí. Su intención es quedarse unos tres meses.

A Leonor le llama la atención lo nuevo que es todo. «En el 2015 Melbourne cumplió 200 años de su fundación. En España estamos acostumbrados a tener casco histórico».

A Rosa le sorprende la manera de vivir y afirma que «en la ciudad hay muchas zonas peatonales, parques y lugares donde compartir tu tiempo con los demás lejos del ruido y el bullicio» y añade que «la gente invierte mucho su tiempo en la gran variedad de ofertas culturales y hacen ver su nivel económico en el consumismo que está en pleno apogeo».

Respecto a las diferencias con España, Leonor comenta que en Australia tienes la seguridad de que trabajo no falta. Y sobre el alto nivel de vida apunta que un café cuesta 5 dólares australianos, unos 3,75 euros, pero un camarero gana 16 euros a la hora de media. «Los precios van en función de lo que ganan», indica Rosa, que añade que le sorprendieron también «las largas distancias entre las ciudades vecinas. Hay que coger el avión».

En estos dos años Leonor regresó a Cervera un mes, este verano, para ver a su familia. Su novio australiano pudo disfrutar de las fiestas de Santa Ana y vivirlas de día y de noche.