La Rioja

La salsa riojana de Mercadona

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/ Andrea Aragón

  • Conservas El Cidacos elabora en su fábrica de Albelda la mayonesa del gigante valenciano

  • La empresa de origen autoleño es una de los seis interproveedores con los que cuenta el gigante de la alimentación en La Rioja

Se acerca la Navidad, el mayor pico de venta de mayonesa en Mercadona junto con la temporada de verano. Las ensaladillas y el marisco, que no faltan en estas fechas en la gran mayoría de las mesas de comidas familiares, cenas de empresas o reuniones de amigos requieren de la madre de todas las salsas como elemento esencial o acompañamiento fundamental.

Sin embargo, estos días las máquinas de la fábrica de Albelda de Iregua de Conservas El Cidacos trabajan al mismo ritmo constante y veloz de todo el año. Las cuentas son muy precisas: 1,2 millones de kilos de mayonesa al mes, 18 millones anuales. Todos ellos, destinados a los supermercados de la marca valenciana.

La veterana empresa de Autol es uno de los seis interproveedores que Mercadona tiene en La Rioja junto con UCC Coffee Spain, Bodegas Ontañón, Ultracongelados Virto, Conservas Franco Riojanas y Elaborados Naturales de la Ribera, en las que invirtió en compras 301 millones de euros, según figura en la Memoria Anual del 2015 de la compañía.

Tras casi dos décadas de relación con Mercadona, Fernando Baroja, director general de El Cidacos, valora muy positivamente todo este tiempo de provechosa unión. «Ambos partimos de objetivos e ideas básicas comunes -explica el ejecutivo riojano-. Siempre hemos apostado por la calidad de los productos y por el buen servicio, por lo que la alianza es muy fácil». La palabra clave en este acuerdo es la «confianza». Esta garantía de continuidad, según Baroja, les ha permitido «mantener la filosofía sin demasiados cambios, salvo en el aumento del volumen de la fabricación, que ayuda a optimizar los procesos y a invertir para que la línea de producción cuente con los últimos avances en seguridad y calidad».

Porque, frente a las críticas vertidas hacia Mercadona sobre la presión que ejerce a la hora de ajustar al máximo los precios, el director general de Cidacos defiende con naturalidad que su empresa está «muy contenta» con la relación de larga duración y las condiciones económicas acordadas. «Si en algo nos aprieta es en la calidad y eso, al final, sólo revierte en nuestro propio beneficio», insiste, antes de sostener que «no se optimizan precios quitando cualidades a los envases ni bajando la nobleza del producto. Siempre se persigue la eficiencia total, por ejemplo, al buscar que los camiones transporten la carga máxima, pero respetando al máximo la seguridad del producto y la calidad final».

El riesgo que asume la compañía autoleña estriba en que el 80% de la producción de todas sus fábricas va destinada a este único cliente. Donde otros ven excesiva dependencia, Baroja sólo encuentra ventajas. Así, considera que ir de la mano de Mercadona aporta «estabilidad». «Por eso, estamos haciendo inversiones muy importantes, porque estamos convencidos de que no nos van a abandonar», razona con absoluto convencimiento.

Reitera la idea de que, «con un volumen de producción tan alto», todos salen beneficiados. «Se mejora la eficiencia en toda la cadena de forma notable y podemos ofrecer un producto de calidad a un buen precio, generando ganancias para todos. Ahí va incluido el sector primario, que es muy importante para nosotros -aclara-. Tenemos que contar con proveedores buenos y eso significa también que sean estables. Y esto se consigue ayudando a que ellos obtengan beneficios».

Fuentes del departamento de comunicación de Mercadona reconocen la obsesión por la «optimización de recursos», pero dejan claro que, a la hora de elegir los interproveedores, «prima la calidad para satisfacer al jefe», que es la denominación que en la compañía levantina dan a sus clientes.

También resaltan como base hacia el éxito de sus establecimientos la importancia de «generar riqueza» en las zonas donde están situados los 1.600 supermercados repartidos por toda España. «Además, por pura logística, cuanto menos cueste transportarlo, más competitivo se puede ser en el precio», recalcan desde la propia compañía.

El Cidacos es un ejemplo para Mercadona de la «potente industria agroalimentaria riojana». Por ello, lleva ya unos años buscando ampliar su red de colaboradores en la región, sobre todo, en el apartado de productos frescos de temporada. Además, las cifras de venta que maneja la marca en La Rioja son «muy elevadas», por lo que da por más que satisfactorias las inversiones realizadas en la comunidad.

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