La Rioja

Los dos testigos protegidos de la presunta trama de tráfico ilegal de personas se contradicen

Los dos testigos protegidos de la presunta trama de tráfico ilegal de personas se contradicen
  • Para cada uno de los cinco acusados de traer ilegalmente a España a súbditos pakistaníes el Ministerio Fiscal solicita una pena de 20 años de cárcel

Dos testigos protegidos, dos versiones. Antagónicas. La primera netamente exculpatoria de todos los cargos que se imputan a los cinco ciudadanos pakistanís para cada uno de los que el Fiscal pide una pena de 20 años como presuntos autores, entre otros, de delitos de trata de seres humanos y pertenencia a grupo criminal; la segunda, ratificadora de la denuncia que en su momento dio origen a la investigación policial y que sustenta acusación del Ministerio Fiscal.

El único punto en común de los dos testigos es que, en algún momento (el segundo de ellos hasta este mismo año, incluso después de que los acusados entraran en prisión) han trabajado en alguna de las empresas de los imputados. Así, el primer testigo protegido aseguró que todo lo que había dicho hasta ese momento era falso: no hubo malos tratos, ni jornadas laborales eternas a cambio de sueldos ínfimos, ni amenazas. Así, aseguró que todo lo que en su momento declaró se debió a “presiones de la Guardia Civil”, que, dijo, entre lágrimas, le amenazaron con un futuro muy complicado si no denunciaba a los imputados.

El otro testigo protegido, por su parte, vino a confirmar el grueso de la acusación que había mantenido hasta el momento. Aseguró que pagó 11.000 euros por salir de Pakistán a una red sin vinculación con los acusados y que contactó con los imputados a través de un amigo. A partir de ahí, describió una situación de explotación laboral que le hacía trabajar por 150 euros durante hasta 14 horas diarias. Explicó que en una ocasión vio como uno de los acusados maltrató físicamente a un trabajador y negó que en algún momento viera vender contratos o visados a terceras personas, un rumor, eso sí, extendido en la comunidad pakistaní de La Rioja y de Navarra. Además apuntó que aguantó más de cuatro años en esa situación por el miedo que tenía a los acusados.

Los agentes de la Guardia Civil que participaron en la instrucción y redacción de los informes también declararon ayer que la presunta trama actuaba de manera similar con todos los inmigrantes: los inscribía en alguno de los pisos que gestionaban para que, tres años después, y con un contrato laboral de por medio, pudieran regular su situación por arraigo. Además insistieron en que el volumen de contratos de las empresas de la trama no responden a su nivel de actividad, pese a que, a preguntas del letrado Jon Zabala, reconocieron no conocer qué obras ejecutaban o qué actividad y no haber analizado las reclamaciones de cantidad en Juzgados de lo Social, entre otros aspectos.