La Rioja

Con más impuestos, menos consumo

La posible subida de impuestos al vino propuesta por el Gobierno central supone una mala noticia para el sector vitivinícola riojano. Esta amenaza, de llevarse a cabo, supondría un gran perjuicio para el vino que está catalogado como alimento e incluido dentro de la dieta mediterránea y, a diferencia de las bebidas de alta graduación, está exento de impuestos especiales, al tener menos de 15 grados. ARAG-ASAJA ya ha trasladado su preocupación y rechazo a los distintos representantes políticos.

Aunque aún no hay una propuesta firme sobre la mesa, la organización advierte de que las empresas vitivinícolas ya aportan al erario público, en imposición directa, una cuantiosa cantidad de modo que, encarecer los impuestos, supondría un freno objetivo al crecimiento del sector, además de una contradicción respecto a las políticas de impulso y de apoyo a la inversión. España es un país productor y su consumo nacional, que se ha visto reducido por la crisis, se está recuperando muy tímidamente (un 3 por ciento de aumento del consumo interno en el caso del Rioja) gracias a un gran esfuerzo en promoción por parte del sector. El incremento de una tasa en el vino sería un despropósito y un menoscabo para el sector.