La Rioja

Desmontando el mito de la denuncia falsa

Luis Miguel Rodríguez en su despacho del Palacio de Justicia. :: j.r.
Luis Miguel Rodríguez en su despacho del Palacio de Justicia. :: j.r.
  • Los casos falsos de violencia de género representan, según el CGPJ, el 0,01% de los atendidos por la Justicia

  • El juez de Violencia sobre la Mujer revela un aumento de casos atendidos superior al 20% y lo achaca a que «el sistema funciona mejor»

«Detrás de esa idea subyace cierto machismo». La idea a la que se refiere Luis Miguel Rodríguez, titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Logroño es a la falsa creencia de que existe un porcentaje más o menos amplio de denuncias falsas de violencia de género. Un mito falso que el propio Consejo General del Poder Judicial sustenta en cifras gracias al estudio de un grupo de expertos del Observatorio de Violencia Doméstica y de Género: de 497 sentencias analizadas sólo dos tenían visos (sólo eso) de falsedad.

Desde la Asociación Clara Campoamor, dedicada a la defensa de los derechos de la mujer, María Victoria de Pablo sostiene el mismo argumento. «El porcentaje de denuncias falsas, dice el CGPJ, es del 0,01 por ciento, pero la cifra es magnificada por el machismo y se utiliza para poner en tela de juicio todo el sistema».

Tras seis años atendiendo día tras días casos de violencia, Rodríguez hace memoria para recordar que durante ese tiempo habrá recibido «tres o cuatro» casos irreales. «Se puede pensar que hay muchas denuncias falsas porque hay sentencias absolutorias, pero es que hay casos en los que se retira la denuncia o se hace uso de la dispensa de no declarar», defiende. «La gente que viene pasa mucha vergüenza. Tiene que volcar parte de su vida privada y le provoca desasosiego cuando no viene ya de por sí afectada por la agresión o la situación vivida. Sus relatos suelen ser coherentes y no sólo aportan datos que perjudiquen al agresor, sino otros que le pueden beneficiar. No es un relato dirigido a conseguir una condena», explica el responsable del Juzgado de Violencia sobre la Mujer, que es el primero en defender que el eco que en ocasiones reciben algunas denuncias falsas no hacen sino dar alas a esos comentarios machistas.

«En estos momentos hay suficientes filtros para evitar que las denuncias falsas sigan adelante», explica De Pablo, que apunta que más preocupante es el repunte de fallecidas a manos de sus parejas que tenían denuncias archivadas, órdenes de alejamiento o sentencias absolutorias. «Hay quien asegura que hay mujeres que aprovechan sus ventajas judiciales en contra del hombre que es peor tratado por la Justicia. Eso es radicalmente falso. La mujer no tiene ventajas judiciales por el hecho de ser mujer», defiende al tiempo que insiste en que desde Clara Campoamor «se ha exigido que se persigan tanto a la mujer que denuncia falsamente como a los profesionales que han actuado de mala fe. Que se sancione de la manera más grave posible porque es un ataque directo a las víctimas y a los operadores jurídicos».

«Daño a las víctimas»

«Las denuncias falsas hacen mucho daño a las víctimas y al colectivo de mujeres maltratadas. Lo tienen que sentir como una regresión en la lucha contra la violencia», reitera, justo después de celebrar un juicio rápido, Luis Miguel Rodríguez. Mira la carpeta del expediente y analiza: «Con este llevamos ya 283 juicios rápidos, lo que supone un incremento de entre el 20 y el 30% más respecto al año anterior».

¿Qué ha cambiado? «El sistema está más engrasado. Todo funciona mejor, están más canalizadas las denuncias, hay más conocimiento de todos los mecanismos que se ponen en marcha... También cuando existe una crisis económica la situación de violencia se mantiene más tiempo dentro de la familia porque hay dependencia», interpreta el juez.