La Rioja

La red viaria riojana vive su año más dramático del último lustro

  • Los siniestros de tráfico se han cobrado la vida de 21 personas en lo que llevamos del 2016, la mitad en las últimas tres semanas y media

El otoño ha teñido de luto la red viaria riojana tras la acumulación de desgracias en unas dramáticas últimas tres semanas y media. Entre el pasado 26 de octubre y ayer, las carreteras de la región han contabilizado seis siniestros mortales que han costado la vida a una decena de personas, siete de ellas en lo que llevamos de mes de noviembre. Una triste estadística que ha incrementado aún más la terrible contabilidad de este 2016 que a falta de 40 días para su despedida se ha convertido ya en el más trágico del último lustro.

Con el accidente de ayer en la N-111 en Villanueva de Cameros, las cifras de siniestralidad viaria en La Rioja suman ya este año 21 fallecidos, 2 en vía urbana y 19 en interurbana, siete de ellos, además, en la N-232. Es solo una parte del gran drama, que, por ejemplo, ha provocado que la Unidad de Víctimas de Accidentes de Tráfico de la DGT en La Rioja haya atendido hasta ayer a 822 personas por accidentes.

Este 2016 mantiene la tendencia del pasado año, que también fue ya especialmente dramático en las carreteras de la región al cerrarse con 20 muertes después de tres ejercicios consecutivos sin alcanzar dichas cifras -11 en el 2014, 16 en el 2013 y 13 en el 2012- y de haber dejado atrás los sobrecogedores guarismos de hace tan solo una década, cuando, por ejemplo, los accidentes de circulación segaron la vida de 51 personas tanto en el 2005 como el 2007 o los 41 seres humanos que dejaron su futuro e ilusiones en el asfalto durante el 2006.

Con enero y marzo como únicos meses sin víctimas mortales en las vías riojanas, este noviembre se ha convertido ya en uno de los más trágicos de la historia reciente de la comunidad al contabilizar siete muertes en sus primeros 21 días -las dos de ayer en la N-111, en Villanueva de Cameros; otras dos el pasado día 14 en la N-232, en Gimileo; otra el día 6 en la LR-123 en Arnedo; y dos más el día 5 en la N-113, cerca de Valverde, en el término municipal de Cervera del Río Alhama-.

Distracciones, imprudencias, velocidades inadecuadas... La mayor parte de los siniestros mortales tienen al factor humano como principal responsable; sin embargo, La Rioja también arrastra deficiencias en su red viaria. De hecho, la DGT ha detectado siete tramos peligrosos en ella: uno en la N-120a entre Nájera y Bañares, otro en la N-111 entre Nalda y Lardero y cinco más en la N-232 -entre Alfaro y Rincón, entre Rincón y Calahorra, entre Calahorra y El Villar de Arnedo, entre El Villar de Arnedo y Ausejo y entre Cenicero y Gimileo.