La Rioja

Adrián no volverá a Escolapias

Marcos y Sonia, padres de Adrián Tobías Amilburu, posan en la puerta de Escolapias, centro donde reclaman que se readmita a su hijo.
Marcos y Sonia, padres de Adrián Tobías Amilburu, posan en la puerta de Escolapias, centro donde reclaman que se readmita a su hijo. / Enrique Del Río
  • Los padres del niño anuncian un recurso contencioso-administrativo contra Educación

  • El consejero Galiana defiende que «la integración es un principio que nos guía, pero existen limitaciones técnicas y humanas»

La Consejería de Educación ha vuelto a denegar la educación combinada a Adrián Tobías Amilburu, el niño logroñés de 10 años que padece epilepsia y hemiparesia. Los padres, Marcos y Sonia, reclaman que su hijo continúe con una escolarización compartida entre el centro de educación especial Los Ángeles y el ordinario Escolapias, como el curso anterior, algo que niega Educación después de haber estudiado el caso de nuevo.

«Los argumentos son los mismos que anteriormente, no hay nada significativamente diferente. Ha habido reuniones por el interés del menor, para que tenga la mejor respuesta educativa posible aunque, a veces, desgraciadamente, eso no coincide con lo que buscan los padres desde el punto de vista del cariño», explica el consejero Alberto Galiana, aclarando que «no se trata de escatimar ningún gasto, se han puesto los recursos y, aún así, la evolución, estiman los técnicos, no ha sido suficiente como para poder decir que es positiva y aconsejan la escolarización en un centro especial». Tal vez la novedad sobre el caso esté en que Educación considera la situación «reversible». «No hay ninguna decisión definitiva, la educación es dinámica y se evalúa permanentemente. Habrá que hacer un seguimiento profundo y, a pesar de las discrepancias, seguir en contacto con la familia para garantizar el mejor estado del menor», cree Galiana.

«No está siendo suficientemente beneficioso»

Para Educación, «la escolarización combinada no está siendo lo suficientemente beneficiosa para Adrián; la integración es un principio que nos guía (nunca en La Rioja ha habido tanta como ahora), pero existen limitaciones técnicas y humanas».

Los padres lamentan, primero, que «no se han dignado a llamarnos para darnos la respuesta, como prometieron; simplemente nos han enviado una notificación»; y segundo, no están de acuerdo con la decisión de Educación: «Lo esperábamos, sabíamos que no iban a ceder y nos parece mal. Creemos que nuestro hijo puede ir a un centro ordinario, cada vez nos lo dicen más expertos».

A través de Change.org los padres ya han reunido más de 27.150 firmas y están dispuestos a seguir peleando. «La única opción que nos han dejado es recurrir a la Justicia mediante un contencioso-administrativo y es lo que vamos a hacer», advierte el padre, Marcos, entendiendo que su hijo «tiene derecho a una educación inclusiva». «El padre de un niño con discapacidad no puede elegir la educación de su hijo y el de un niño sin discapacidad, sí. ¿Por qué?», se preguntan Marcos y Sonia.