La Rioja

Los profesionales sanitarios riojanos detectan un caso de violencia de género cada tres días

Asistentes, ayer en el CIBIR, al curso 'Violencia de Género. Orientaciones para los profesionales sanitarios'. ::
Asistentes, ayer en el CIBIR, al curso 'Violencia de Género. Orientaciones para los profesionales sanitarios'. :: / Jonathan Herreros
  • Salud refuerza la formación del personal de Atención Primaria y Especializada en la lucha contra el maltrato y en apoyo a la víctima

Los profesionales del sistema público de salud de La Rioja se han convertido desde hace unos años en una fuerza de choque imprescindible en la batalla contra la violencia de género. De hecho, sólo durante el pasado año el sector sanitario riojano detectó 121 casos de violencia de género.

Para engrasar y optimizar el protocolo de actuación sanitaria ante la violencia contra las mujeres puesto en marcha por Salud, casi un centenar de profesionales sanitarios de Atención Primaria y Especializada han participado en el CIBIR en el programa 'Violencia de Género. Orientaciones para los profesionales sanitarios', impartido en vísperas de la celebración, el 25 de noviembre, del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

En el curso, que contó ayer con la presencia de 40 asistentes -55 la semana pasada-, se han abordado aspectos como la prevención de la violencia en todos los ámbitos sociales, la detección de casos de maltrato, la atención a la persona maltratada y aspectos jurídicos. «Entre todos vamos a erradicar esta lacra», aseveró ayer en la inauguración de la jornada la consejera de Salud, María Martín, quien alabó la labor de los profesionales sanitarios. «Gracias a ellos el pasado año fueron detectados 121 casos», resaltó para desglosar algunas de las dramáticas cifras: «En 73 de ellos había maltrato psicológico; en 111, físico; y en 6, agresión sexual. En 85 casos el autor fue la pareja; en 22, la expareja; en 4, los padres; y en 3, otros familiares».

«Es fundamental la coordinación para lograr que las víctimas puedan recibir, en la Oficina de Atención a la Víctima del Delito, la atención integral que necesitan. La labor de los servicios sanitarios es básica para detectar muchos de los casos ocultos bajo el oscurantismo que rodea a esta lacra», señaló, por su parte, Cristina Maiso, directora general de Justicia e Interior.

Una detección difícil

«La atención sanitaria es clave de cara a la detección de los casos de violencia de género, una detección que muchas veces no es fácil porque suele aparecer con sintomatología un tanto inespecífica de la violencia de género, y derivarlos hacia los recursos especializados, consideró José Luis Jalón, doctor en Psicología de la Dirección General de Justicia e Interior. «A veces lo que parece obvio no es lo que realmente se esconde por detrás, por eso es fundamental escuchar. Cuando una víctima de violencia de género acude al médico, normalmente no dice mi pareja me pega, aparece con sintomatología que puede estar escondida dentro de cuadros depresivos o ansiosos. Muchas veces la historia de las relaciones sociales de esa persona es la que nos va a indicar que pueda ser víctima de violencia de género aunque el síntoma puede ser una depresión como la de cualquier otro paciente», advirtió el experto a los asistentes al curso.

«Todos tenemos que remar en la misma dirección en la lucha contra esta lacra y los profesionales de Salud Pública son imprescindibles en la labor de ayudar a destapar esa cifra negra que ninguno conocemos exactamente cuál es, pero que sabemos que está ahí», remachó Bárbara Romo, jurista criminóloga y responsable de la Oficina de Asistencia a la Víctima del Delito (OAVD).

La OAVD ha atendido este año, hasta el 31 de octubre, a 700 personas, de las que 512 han sido casos de violencia doméstica o de género. Con sedes en Calahorra, Haro y Logroño, la Oficina atendió el pasado año 428 casos específicos de violencia de género.