La Rioja

Una prole meritoria

Los descendientes de José Martínez Somalo recogieron ayer el galardón. :: justo rodríguez
Los descendientes de José Martínez Somalo recogieron ayer el galardón. :: justo rodríguez
  • La empresa de embutidos Hijo de José Martínez Somalo, de Baños de Río Tobía, recibe el Premio a la Empresa Familiar 2016

Si José Martínez Campo levantara hoy la cabeza sin duda estaría orgulloso de sus descendientes. La chacinería que fundó allá por 1900 en Baños de Río Tobía recogió ayer el Premio a la Empresa Familiar 2016, que organiza la Cátedra Extraordinaria de la Empresa Familiar de la Universidad de La Rioja y financia la Asociación Riojana de la Empresa Familiar (AREF).

Y es que en opinión del jurado, la compañía Hijo de José Martínez Somalo encarna aquellos valores que ensalzan a los grupos familiares: el compromiso con la empresa y con la sociedad riojana, el entusiasmo por llevar a cabo un trabajo bien hecho, la capacidad de sacrificio, la unidad de la familia, la flexibilidad para adaptarse a los nuevos tiempos y la ética en el negocio.

Lino Martínez, tercera generación de esta saga, trató de llevar a la práctica día a día estos conceptos durante sus 49 años en la firma hasta su jubilación. Por esto y porque, pese a estar retirado, continúa como presidente del consejo de administración, sus sucesores (la cuarta generación que gestiona en la actualidad esta fábrica de embutidos y jamones junto a profesionales externos) le concedieron ayer el privilegio de recibir el galardón en una ceremonia que clausuró el presidente del Gobierno regional, José Ignacio Ceniceros. «Cuando llegó a los 65, mi padre fue tremendamente generoso para dar un paso atrás y ceder el testigo a un nuevo equipo», agradeció a Lino su hija y consejera delegada de la chacinería, Elena Martínez.

La empresa Hijo de José Martínez Somalo elabora aproximadamente 1,5 millones de kilos de embutidos al año y cuenta con un stock de 360.000 jamones. Comercializa sus productos bajo las marcas 'Martínez Somalo', 'La Gloria Riojana'(registrada en 1921) y 'Somalo 110' (creada con motivo del 110 aniversario de la firma) y recientemente ha obtenido una mención de honor en los prestigiosos premios de la industria alimentaria global por su 'Barbacoa Sabores'.

La ahora consejera delegada valoró que para que una empresa familiar coseche estas distinciones debe «conjugar los intereses de los trabajadores con los de la familia», de forma que este vínculo resulte «beneficioso para ambas partes». Además, subrayó «el arraigo por la tierra» de estos grupos y su apuesta por «dar trabajo a nuestro pueblo y entorno».

El presidente de la AREF, Román Palacios, resaltó la responsabilidad social corporativa y la vocación de permanencia de este tipo de sociedades, al tiempo que reivindicó su influencia en cuanto que concentran el 11,5% del PIB de La Rioja.