La Rioja

La Rioja suma ya este año 240 donantes de médula y duplica el mandato del plan nacional

Personal de Hematología, de Coordinación de Transplantes y del Laboratorio, a la entrada del Hospital San Pedro. :: Sonia Tercero
Personal de Hematología, de Coordinación de Transplantes y del Laboratorio, a la entrada del Hospital San Pedro. :: Sonia Tercero
  • El Hospital San Pedro acaba de superar el centenar de trasplantes autólogos, en los que las células madre se obtienen del propio paciente

Logroño. Un pinchazo para un regalo de vida. El pendón riojano luce orgulloso a la vanguardia del ejército de generosidad que integran ya 240.000 españoles inscritos en el REDMO (Registro Estatal de Donantes de Médula Ósea).

«En La Rioja sumamos ya 1.614 donantes y estamos entre las cinco comunidades con mayor tasa. El objetivo en España es llegar a 400.000 en el 2020 y para ello La Rioja, según las estimaciones de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), tiene que aportar 170 nuevos anuales, un promedio que se está cumpliendo con creces porque hasta el 31 de octubre pasado sumábamos ya 240. El año pasado fueron 187 y el 2013, con récord, 227, con lo que este año vamos a superar ampliamente todos los registros», se felicita Fernando Martínez Soba, coordinador de Trasplantes de La Rioja.

Las campañas institucionales de concienciación y las movilizaciones virales en las redes sociales, como la protagonizada en los últimos meses por el joven malagueño de 20 años enfermo de leucemia, Pablo Ráez (que esta misma semana consiguió por fin un donante), han impulsado las cifras nacionales de donantes, una tendencia en la que los riojanos no han quedado a la zaga. «Con 320.000 habitantes es muy difícil tener una avalancha, pero sí que se ha notado un repunte importante de solicitudes. No hemos tenido problemas como en otras comunidades y estamos dando respuesta a todos los solicitantes en el plazo de tres semanas o un mes desde que se realiza la petición, se hace una simple extracción de sangre y se completa el estudio inmunológico, pasos previos a la inscripción en el REDMO», resume Martínez Soba.

Tres riojanos a la espera

Con la única condición de ser una persona sana de entre 18 y 55 años, el coordinador de Trasplantes de La Rioja se encarga de derribar algunos mitos y falsas creencias que aún retraen a muchos ciudadanos. «Mucha gente suele confundir médula espinal con médula ósea y por eso esa imagen del pinchazo en la columna, cuando lo cierto es que en el 99% de los casos, las células madre se obtienen de la sangre periférica. En el 1% restante los precursores hematopoyéticos se obtienen de la cadera o de los huesos largos, pero es excepcional y siempre con permiso del donante. En uno y otro caso hablamos de un procedimiento mínimamente invasivo», resume el doctor.

Aunque el 60% de los trasplantes que se realizan en España son autólogos -se obtienen las células madres de la sangre del propio paciente-, para el 40% restante es necesaria la intervención de un donante, bien sea un familiar del enfermo (en el 30% de las ocasiones) o de una persona ajena. De ahí la importancia de contar con el mayor número de voluntarios posible, ya que el HLA (grupo de histocompatibilidad) establece que la probabilidad de compatibilidad se da en 1 de cada 40.000 casos. Si no hay donante parental, se inicia un rastreo por todas las bases de datos (hay 28 millones de donantes de médula en el planeta) y bancos de sangre de cordón umbilical, una labor que se cierra con éxito en los primeros 33 días en el 90% de los pacientes. En esa espera se encuentran hoy tres pacientes riojanos que deben ser sometidos a un trasplante.

Cada año una media de 17 enfermos riojanos son sometidos a dicho procedimiento, unos 14 (aunque este año ya ha habido 15 casos) en el propio Hospital San Pedro cuando se trata de un trasplante autólogo, y el resto, los que precisan de donante, en Valdecilla. Los pacientes infantiles (hasta los 18 años) son remitidos a Zaragoza para trasplantes alogénicos parentales y desde ahí, cuando el donante es ajeno, a Barcelona y Madrid.

La satisfacción con el buen ritmo de inscripción de donantes se ha cruzado en las últimas semanas por los pasillos del San Pedro con el orgullo del centro hospitalario logroñés por haber superado ya el centenar de trasplantes de médula. Ocurrió el pasado 6 de octubre, casi un mes después de firmar el 100 el 8 de septiembre. «Es una actividad que ya está consolidada y con unos magníficos resultados tanto desde el punto de vista funcional como desde el de la supervivencia de los pacientes», resalta Martínez Soba, quien extiende el éxito a todos los servicios implicados -Hematología, Laboratorio de Análisis Clínicos, Radiología, Cardiología, Neumología...-. «En el 2009, el primer trasplante se hizo el 7 de octubre de ese año, era un reto apasionante porque éramos la única comunidad que no teníamos este servicio y hoy nos sentimos muy orgullosos porque lo hemos logrado gracias al compromiso y el buen hacer de los profesionales, a la implicación de la dirección del centro, a la confianza de los riojanos y a la labor de asociaciones y prensa».

Mielomas, linfomas...

Tanto es así que siete años después del primer trasplante de médula, el San Pedro ya puede sacar pecho. «En España se realizan 40 trasplantes de este tipo por cada millón de habitantes, aquí estamos en 56,8, lo que nos situó el pasado año como la cuarta comunidad», señala el coordinador.

«El proceso dura entre tres semanas y un mes de ingreso del paciente, que tiene que permanecer en una habitación especial de aislamiento, tenemos dos en el San Pedro, que son herméticas, con aire reciclado, casi estéril, porque al paciente lo hemos dejado sin defensas y es extremadamente vulnerable. Se trata de reiniciar un sistema inmune que está dañado después de aniquilar todo el que tenía el paciente para que se regenere desde cero», explica María José Nájera Irazu, jefa de Hematología y corresponsable del programa de trasplante de médula junto a María del Mar Hermosilla

«En estos años, de los cien trasplantes realizados, la mitad, 51, han sido para tratar mielomas múltiples; otros 45 por linfomas y solo 5 por leucemias agudas mieloblásticas. De los 101 pacientes, 55 han sido hombres y 46, mujeres y la edad media ha sido de 52,74 años, con 23 del más joven y 74 del más veterano», detalla Nájera, que no olvida mencionar que la supervivencia al procedimiento es del 96,2% de los pacientes.