La Rioja

Logroño - Agoncillo, el aeropuerto que no despega

Logroño - Agoncillo, el aeropuerto que no despega
  • Aena, que cifra en 80 millones la deuda del aeropuerto, cierra un gasto de 4,8 millones para extinguir un convenio con Defensa firmado en los orígenes de las pistas riojanas

El entonces presidente de la diputación de Castellón, Carlos Fabra, completó en el 2011 una exhibición de surrealismo. Inauguró el aeropuerto de la ciudad valenciana sin avión alguno para convertirlo en el primer aeródromo «de las personas». Hubo que esperar hasta septiembre del 2015 para que el primer vuelo regular tomara tierra en la pista castellonense. El de Logroño-Agoncillo nunca ha sido un lugar de recreo para aficionados al paseo o para 'runners' sedientos de asfalto, pero tampoco ha sido especialmente dado a demasiados aviones. Muchas han sido las promesas y planes de futuro, pero más allá de un vuelo regular con Madrid (lo hubo con Barcelona) y de un puñado de viajes chárter veraniegos y en puentes festivos, el futuro de Agoncillo sigue en el aire.

A un puñado de kilómetros, primero por la AP-68 y después por la A-1, el aeropuerto de Vitoria (Foronda) sigue siendo el principal centro de operaciones de DHL en la península... pero esta primavera despertará de su particular letargo de pasajeros con las conexiones que Ryanair ofrecerá con Milán-Bérgamo y Tenerife. Más o menos a la misma distancia pero sin peajes de por medio, las pistas del aeropuerto de Pamplona (Noain) buscan con ahínco servicios que completen las hasta cuatro conexiones diarias con Madrid: Frankfurt, París, Amsterdam y Barcelona son las opciones que se barajan en la comunidad foral.

En Santander, Ryanair, Vueling y Air Nostrum vuelan desde el Seve Ballesteros a Barcelona, Bruselas, Edimburgo, Londres, Madrid, Roma y Tenerife. Berlín se sumó a esa lista el pasado septiembre, Sevilla lo hará en diciembre, Valencia en marzo y el gobierno regional planteará a Ryanair nuevas rutas con Escandinavia. Ebro abajo, desde Zaragoza se puede volar a Bruselas, Bucarest, Cluj (Rumania), Londres, Málaga, Milán, Palma de Mallorca y Tenerife con Ryanair, Wizz Air, Air Europa y Vueling.

Así, frente a una realidad en la que buena parte de los aeropuertos del área de influencia de La Rioja crecen y buscan nuevos destinos, Agoncillo sobrevive con una única conexión con Madrid de lunes a sábado, con un ligero repunte de pasajeros anual tras tocar suelo en el 2013 (10.598 pasajeros) y sin más expectativas, ahora, que las que ofrezcan turoperadores para fechas concretas. Las más inminentes, las del puente de la Constitución para cuando se han programado vuelos a Roma y Berlín.

Deuda y pasajeros

Las grandes cifras del aeropuerto son las primeras en sembrar dudas sobre un futuro mejor. Primero, la deuda acumulada de 80 millones de euros. «El aeropuerto no cuesta dinero a los riojanos sino que Aena, como otras empresas, destina los beneficios de unos aeropuertos a sufragar las pérdidas de otros», insisten desde el operador aeroportuario, frase convertida en mantra por el Ejecutivo riojano. La progresión de pasajeros, pese a que repunta, le sitúa muy lejos de sus tiempos de bonanza (2006 y 2007 con hasta 56.000 viajeros).

En ese escenario de parálisis hay cifras que sorprenden. Por ejemplo, el dato de ejecución de inversiones reales del sector público empresarial y fundacional durante los seis primeros meses del presente ejercicio en La Rioja. El epígrafe más destacado es el de Enaire, la entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Fomento encargada de la gestión del control del tránsito aéreo en la que se integra Aena. Con una inversión proyectada de 277.000 euros, la ejecución se disparó el 1.762% hasta los 4.882.824,08 euros. ¿A qué responde ese gasto en una infraestructura con frágiles constantes vitales?

Desde Enaire apuntan que su único gasto completado este semestre fue el de «la sustitución del VOR, el sistema de radioayuda de navegación [que utilizan las aeronaves para seguir en vuelo una ruta preestablecida] por 338.000 euros». Ese gasto, abundan, incluye el proceso de calibrado y elaboración de las correspondientes cartas de navegación que permitieron su entrada en servicio el 15 de septiembre después de que el anterior sistema quedara inutilizado al recibir el impacto de un rayo.

Desde Enaire 'culpan' a Aena, la gestora de los aeropuertos españoles, del grueso de esa inversión. No ha habido grandes obras. La más importante, explican desde su servicio de prensa, fue la renovación del vial de acceso a la torre de control y vallado de las instalaciones. 57.000 euros. El resto, obras menores: mobiliario para el control de pasaportes, actuaciones contra inundaciones, control de fauna...

Así, la justificación de ese gasto de 4,9 millones de euros materializado ahora se remonta a los orígenes del aeropuerto riojano y el convenio suscrito entre Aena y el Ministerio de Defensa (propietaria de los terrenos sobre los que se ubicó). Entre las cláusulas se preveía que la primera ejecutara diferentes obras en beneficio de Defensa. «Se ha extinguido el convenio con un pago al contado de 4,8 millones de euros», justifican desde Aena. A ese total del primer semestre, según publica en su web de Aena, hay que sumar al menos otro millón de euros que desde mediados del 2013 se han invertido en las instalaciones de Agoncillo en diferentes actuaciones de mantenimiento.

Hubo más. La más importante la del sistema de aproximación instrumental ILS (6.363.457 euros). Una inversión que, unida a la ampliación de la pista de vuelo, según la web del Gobierno regional, permitirá que el aeropuerto ofrezca «mayores posibilidades de operación a las diferentes aeronaves y, especialmente, a las que utilizan compañías de 'bajo coste'».

Más allá de esos gastos e inversiones, reactivar los signos vitales del aeropuerto pasa -al menos así se expuso en su presentación- por el llamado Comité de Coordinación Aeroportuaria de La Rioja. La foto del estreno se hizo en marzo del 2014 y tras aquel encuentro sólo ha completado una jornada de trabajo: la del 22 de enero del 2015. Casi dos años después no se ha vuelto a reunir, si bien aseguran ahora desde Aena, Fomento acaba de fijar la tercera vista para el próximo 20 de diciembre.

Ryanair regresa a Vitoria

A expensas de lo que salga de esa reunión o de que se imiten en La Rioja iniciativas como la de Vitoria International Airport (entidad integrada por el Gobierno vasco, la Diputación de Álava, el Ayuntamiento de Vitoria y la Cámara de Comercio e Industria de Álava), que ha conseguido captar el interés de Ryanair para hacerse con un concurso público que, a cambio de 3,2 millones de euros, fijará en Foronda tres rutas internacionales permanentes y otras dos en periodos estivales, Logroño-Agoncillo sigue a la espera de un futuro más prometedor.

En La Rioja, de momento, dos son los pasos que se han dado para intentar dotar de mayor actividad a las pistas de Agoncillo. La primera, la obtención del Certificado Europeo que exigirá la normativa europea a todos los aeropuertos desde el 31 de diciembre del 2017. La segunda, la de convertir a Agoncillo en frontera exterior Schengen, es decir, habilitarlo para poder gestionar vuelos internacionales más allá de ese espacio. El punto de mira, básicamente, es uno: Londres, destino de aproximadamente unos 14.000 riojanos al año desde otros puntos del país. Logroño-Agoncillo ya ha instalado la zona de control de pasaportes y espera ahora el visto bueno final: la propuesta de orden de Presidencia. Un último trámite complejo toda vez que deben intervenir los Ministerios de Asuntos Exteriores, Hacienda, Interior, Fomento y Presidencia.

Todas esas inversiones, certificados e internacionalidades podrían augurar un futuro más boyante que el de un vuelo diario a Madrid completado con chárteres puntuales, pero ninguna compañía de bajo coste parece mirar a La Rioja. A ello se une la línea roja que, dentro de sus limitadas competencias, ha fijado el Ejecutivo regional: para atraer compañías no se buscarán alianzas similares a las de Vitoria (3,2 millones) o Santander (4 millones) que supongan un desembolso económico. Esos acuerdos, articulados como convenios de promoción regional para esquivar el control de Bruselas, son similares al suscrito el pasado febrero por La Rioja Turismo y Air Nostrum, la compañía que opera en Agoncillo, por 1.028.500 euros para promocionar el turismo en la región.

«En este momento no se contempla la posibilidad de que Vueling vaya a operar en el Aeropuerto de La Rioja», dicen desde la firma de El Prat de Llobregat.

¿Y Ryanair? Ryanair directamente no responde a las reiteradas peticiones de información.