La Rioja

Álvaro Loza en una de las instalaciones de la bodega. :: lr
Álvaro Loza en una de las instalaciones de la bodega. :: lr

Savia riojana en Napa

  • Álvaro Loza Jarrero en Estados Unidos

Siendo de Haro, es natural que Álvaro Loza conozca y le entusiasme el mundo del vino. Decidió estudiar un grado superior de Vitivinicultura y hace unos meses, con 21 años, optó por ir a conocer cómo son las bodegas del mundo. Le encanta viajar y conocer nuevos lugares así que optó por Napa Valley, una de las zonas más reconocidas en el sector. Con el visado y la maleta puso rumbo a Estados Unidos. «Adoro el vino y la mejor manera de aprender era venir aquí y probarlo durante unos meses».

En Napa, al norte del estado de California y la principal región vinícola de Napa Valley, lleva tres meses. Allí está trabajando en una bodega en múltiples tareas, que «van desde trasegar tanques, realizar adiciones o tomar muestras de barricas hasta limpiar y esterilizar todo utensilio que vaya a tocar el vino», apunta. Y también puede aprender con el enólogo, ya que «los internos que tenemos mayor interés estamos empezando a catar todos los depósitos y lotes de barrica con él».

Ahora que está metido de lleno en el sector del vino, puede comparar con los vinos que se hacen en Haro y en La Rioja. «Los de Napa han adquirido un poco más de grado y son más corpulentos, con más color y mayor cantidad de polifenoles», a lo que añade que «tienen bastante más nota de barrica, en su gran mayoría roble francés». En su entorno, reconoce que la gente que entiende de vino y conoce varias regiones vinícolas, «sí conocen el Rioja, pero por norma general no lo conocen».

Encontrar trabajo en Estados Unidos hace unos meses no fue muy complicado para Álvaro. «Sólo hace falta conexión a Internet y mandar currículums». Eso sí, «lo más laborioso y costoso es obtener la visa de trabajo y además sale bastante cara».

En el tiempo que lleva en California, le están gustando «los paisajes y las ciudades por la amplitud y grandeza que tienen y por su encanto». Zona turística por excelencia, reconoce que los dos atractivos principales son San Francisco y su bahía «con paisajes y calles de películas y una gran ciudad con barrios sorprendentes y muy diferentes». Y también el Valle de Napa, «con sus viñedos, bodegas y restaurantes enfocados hacia el enoturismo».

De momento se muestra encantado con su vida californiana y su trabajo al otro lado del charco aunque reconoce que «como cualquier persona que viva fuera, se echa de menos a la familia, los amigos, la comida, la fiesta y mi Rioja».