La Rioja

MADURACIONES DE OCTUBRE

Aunque la maduración típica ocurre entre agosto y septiembre, algunos años la climatología confiere cierta importancia a días de octubre. Exponemos algunos años en que el ciclo vegetativo, en el occidente riojano, ha revasado septiembre de modo acusado.

1981.- Una helada con nieve el 13 de mayo necrosó la brotación y se esperaba lo peor, considerando las habituales lluvias y heladas de octubre. No ocurrió así y octubre fue caluroso y seco, permitiendo completar el ciclo vegetativo y vendimiarse una gran cosecha en noviembre. Fue una vendimia con más de 25º C. «Este año, las uvas de Navidad en la viña».

1992.- Comenzó la vendimia en octubre y coincidió, día por día, con lluvia de al menos cinco litros. La calidad no se resintió hasta el día 20 de octubre en que fue ostensible la pérdida de color. «Vendimia con barro».

2005.- Maduración perfecta. Una tormenta, en torno al día 10 de octubre, de 80 litros en una hora, anegó todo. A pesar de tanta humedad, la uva siguió durante unas semanas sin mostrar alteración por humedad. «Vendimia con gota fría».

2013.- Maduración normal, lanzando en septiembre hojas nuevas, lo cual, ayudado por lluvia insistente, hizo engrosar la baya y rasgarse, por hinchamiento, iniciando ataque de botrytis progresivo. El último Boletín de Maduración del CRDOC Rioja expresaba menor contenido de antocianos que en el boletín precedente. Esto ya vaticinaba un ataque ostensible por botrytis. Esta acción expresa que sería útil en dichos boletines incluir la columna de datos de tono de color (TC) como indicativo de botrytis incipiente. «El retraso madurativo inhabilitó los antibotrytis».

2016.- Bloqueo importante de la maduración a la salida del envero, entre 15 de agosto a 15 de septiembre, por temperaturas muy altas. Después hubo un proceso normal, manifestando al 1 de octubre un gran retraso polifenólico. Afortunadamente, ni lluvias ni heladas llegaron en octubre y la maduración completó la formación de antocianos muy tarde y, de modo variable, los taninos. Si octubre hubiera sido fiel a la estadística hoy no tendríamos una cosecha prometedora.