La Rioja

La Comunidad anima a las pymes a acelerar su digitalización para ganar competitividad

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Aspecto que ofrecía ayer el espacio de Bodegas Franco Españolas, anfitrión del encuentro económico organizado por Diario LA RIOJA y BBVA. :: díaz uriel

  • Domínguez insta a «adaptarse» a una realidad «con más oportunidades que riesgos, como nuevos y mejores empleos»

La transformación digital no es una opción o un deseo, sino una obligación. Un desafío complejo, sin duda, pero absolutamente necesario para ganar competitividad ante una realidad en la que los clientes (empresas privadas) y los ciudadanos (administraciones públicas) exigen cada vez más servicios únicos y personales.

Este es, en síntesis, el mensaje que ayer transmitió ayer a las pequeñas y medianas empresas riojanas el consejero de Administración Pública y Hacienda, Alfonso Domínguez, durante su intervención en el foro 'Escenarios Económicos', el segundo que organizan este año, en Logroño, Diario LA RIOJA y BBVA. Un encuentro que contó con la asistencia de representantes económicos, políticos y sociales de La Rioja, y que se celebró a escasamente una semana de conocerse que el nuevo Gobierno de la nación se ha tomado muy en serio el impulso de la agenda digital hasta el punto de apellidar así a uno de sus nuevos ministerios.

El consejero detalló algunos de los retos de la transformación digital: evitar la brecha social entre la generación digital y los colectivos más vulnerables como las mujeres del medio rural o las personas mayores; desarrollar la economía digital, esto es, que determinados sectores potentes, «como la agroalimentación y el calzado», hagan de tractores para el resto de las ramas productivas; y digitalizar las administraciones públicas, más en concreto la riojana, que en su opinión está llamada a ser «el eje catalizador para poner en marcha el reto de la digitalización en nuestra comunidad autónoma. «Eso -admitió- exige transformarnos desde todos los puntos de vista, incluido el aspecto regulatorio, para adaptarnos a las nuevas necesidades de los ciudadanos, y modificar nuestras estructuras, nuestros procesos y el funcionamiento de nuestros servicios públicos». La digitalización, además, supondrá «aumentar la calidad democrática de nuestras instituciones porque genera un nivel de participación y una relación completamente directa entre las administración pública y los ciudadanos que nunca antes se había producido».

Talento y medios

Para acometer este «desafío», el Ejecutivo potenciará la llamada agenda digital, un proyecto que «estamos desarrollando y que no queremos que se quede como una estrategia plasmada en un simple documento». Bien al contrario, el Ejecutivo aspira a «verla como un proceso en el que la clave sea la cooperación de las administraciones públicas y las entidades privadas» a través de dos medios: el talento, «para aumentar las habilidades digitales de toda la sociedad», con especial incidencia en el ámbito educativo, y los medios o infraestructuras, con el fin de «desplegar todas las redes para llegar a cada rincón de nuestra comunidad y ofrecer estos servicios únicos y especializados para cada uno de nuestros ciudadanos» con independencia de donde residan.

El consejero no negó que las principales resistencias a la transformación digital son «la incertidumbre y cierta propensión a entrar en lo desconocido», pero «no hay más remedio que adaptarse» porque es «una realidad imperiosa» y constituye «una de las palancas para que nuestras pymes puedan vender sus productos en todo el mundo gracias a las plataformas de comercio digital».

Además aseguró que «hay que ver, más oportunidades que riesgos, ya que los viejos empleos serán sustituidos por otros nuevos, de mayor calidad y que exigen una mayor cualificación de los trabajadores, pero que ofrecen mejor calidad de vida».