La Rioja

Como agua de noviembre

Un tractor en las labores de preparación de la tierra para la siembra del cereal. :: miguel herreros
Un tractor en las labores de preparación de la tierra para la siembra del cereal. :: miguel herreros
  • Aunque en La Rioja Baja está ya casi todo el cereal sembrado, las precipitaciones de estos días facilitan la labor en La Rioja Alta

  • Las lluvias de estos días dejan la tierra en óptimas condiciones

La lluvia de la semana pasada supone una de las mejores noticias para el sector del cereal de los últimos tiempos. Después de seis meses esperando su llegada, lo caído en estos días ha dejado el campo en óptimas condiciones para las labores de la siembra que ya casi habían concluido en Rioja Baja pero que comenzarán durante estos días en Rioja Alta.

«En La Rioja Baja se ha sembrado casi todo y aquí arriba ya se había empezado a sembrar lo más temprano y alguna cosa que estaba en cultivos que el año pasado eran de rotación», indica Óscar Salazar desde UAGR.

En el mismo sentido se explica Igor Fonseca: «Los días de lluvia coincidieron en La Rioja Baja con las labores finales de siembra. Aquí habitualmente tenemos zonas de cebada en secano y trigo en regadío. Además este año se está poniendo algo de colza en zonas a pie de montaña como puede ser Tudelilla o Valverde».

Buenas noticias para una siembra que acaba de comenzar pero que se ve de forma reticente por los agricultores. «Con los precios que estamos teniendo que son comparables a los de hace 25 años auguro un descenso de la superficie de cereal en La Rioja», dice Óscar pesimista por la situación que atraviesa el sector. «Estamos hablando de que el trigo se está pagando a 14 céntimos el kilo mientras que la cebada está a 12 o 13 céntimos el kilo y eso es insostenible para el agricultor y más en años de sequía», explica.

El año pasado ya la única esperanza parecía ser la colza pero «este año con la sequía prácticamente no hemos sacado nada y lo que ha salido... de aquella manera», asegura.

Igor Fonseca, de ARAG-Asaja, no es tan pesimista. «No creo que los bajos precios vayan a influir demasiado en el descenso del cultivo del cereal. Hay gente que está poniendo almendros pero son tierras que no tienen muchas más salidas que las de poner cereal», comenta. Aún así reconoce que no pasa por buen momento el sector. «Llevamos algunos años seguidos con campañas malas por diferentes factores», explica Igor.