La Rioja

Mochila austriaca

En el siglo I, en la provincia Baética de la Hispania romana, vivía un delincuente de baja estofa llamado Lucio. Malcomía con su trapicheo diario hasta que se le ocurrió la feliz idea de la pócima milagrosa de la virilidad. Tuvo la desgracia de que la mitad de la guarnición romana cayó enferma con abundantes diarreas e intensas fiebres. Fue juzgado y condenado a luchar en el Coliseo. Él, un tirillas, no era ni un gladiador, ni un profesional de las armas, ¡él era un cobarde! Para estos casos los romanos tenían previstos los andábatas. Se les colocaba un casco sin visor y tenían que luchar a ciegas. Sin ver quién estaba delante o detrás. Y envueltos en los bramidos y carcajadas del populacho. Lucio lloró cuando los doce andábatas tuvieron que decir: Ave César, los que van a morir te saludan.

Como un andábata anda Pedro Sánchez estos días dando palos de ciego a diestra y siniestra. No quiere reconocer que el único culpable de su condena es él por cerrar un acuerdo suicida para España con los bildus, tardas, rufianes, iglesias, etc. Con modificación de la Constitución incluida para introducir el referéndum independentista. La sensatez, cordura y el sentido de Estado del PSOE ha rectificado la deriva de su exsecretario. No por darle el timón al PP, que podrían haber decidido ir a terceras elecciones, sino por evitar un gobierno de desastre y aniquilación de España.

La 'mochila austriaca' está en el acuerdo PP-C's y también en el anterior pacto PSOE-C's. Por tanto, no es de extrañar que en la inminente reforma laboral este tema esté al caer. Pero, ¿qué es la mochila austriaca? Es un fondo de capitalización a favor del trabajador que el empresario aporta periódicamente a cambio de reducir la indemnización por despido. Este fondo es del trabajador y lo acompaña durante toda su vida laboral. Actualmente el empresario indemniza un despido con 20 días por año trabajado si es procedente o 33 días por año trabajado si es improcedente. Y ese desembolso económico lo hace de golpe en la fecha del despido. La mochila austriaca le supone al empresario un coste que antes solo tenía en caso de despido, pero ahora para cada trabajador tendrá que ir acumulando un importe mes a mes; lo que regule el legislador. Ese fondo de capitalización será para el trabajador, tanto si lo despide como si se va voluntariamente (ahora no hay derecho a indemnización), como si se jubila.

El inconveniente para el trabajador es que el mercado laboral va a ser más flexible y los despidos, más fáciles. Pero no se harán por factor coste (ya están asumidos) sino por factor productividad. El buen profesional nunca debe temer el despido. Esto es una tendencia al contrato único, ya que diluye las diferencias entre fijos y eventuales. Para el trabajador es una liberación, ¿cuántos no cambian de trabajo por no perder los derechos que tienen adquiridos en su empresa actual? Con la mochila austriaca te vas a otra empresa, te montas tu propio negocio o te jubilas y te llevas tu indemnización.

A Lucio el miedo le hizo caer de rodillas. Desde la arena del Coliseo oía silbar las espadas sobre su cabeza y el gemido de dolor del resto de andábatas al cortarse entre ellos cabezas y brazos a ciegas. Y ahí le vino la iluminación, él cortaría piernas y no se levantaría para no correr peligro. Y efectivamente, fue el único superviviente.

¡Donde esté la picaresca española.!