La Rioja

El fiscal pide 8 años para un ecuatoriano acusado de intentar matar a su ex

  • La mujer retiró la denuncia contra el hombre y solicitó su puesta en libertad

El fiscal pide una pena de ocho años de cárcel a un joven de 32 años, acusado de ser el presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa, al agredir con un cuchillo de cocina a su expareja, en Logroño, con la que tiene un hijo de tres años.

El juicio contra el acusado, de nacionalidad ecuatoriana y sin antecedentes penales, está señalado para los próximos días 7 y 8 en la Audiencia Provincial de Logroño.

Según relata el fiscal, en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Efe, el acusado mantuvo una relación sentimental con la víctima, que terminó a principios de marzo de 2015.

Hacia las 7 horas del 5 de abril de 2015, el acusado, quien no ha había aceptado la ruptura de la relación sentimental, le llamó de manera reiterada por teléfono insistiendo en encontrarse con ella para hablar.

La víctima, quien, tras un incidente con el procesado el 3 de abril, tenía miedo de quedarse a solas con él, se negó diciéndole que estaba en casa de una tía y que, con la persona que ella quería hablar era con su madre (la de él) para contarle lo ocurrido aquel día, añade el relato del fiscal.

Al poco rato, el acusado acudió al portal del domicilio de la tía, en Logroño, desde donde volvió a llamar a la víctima y le pidió que bajara, diciéndole falsamente que estaba con su madre.

Al negarse la víctima, el acusado empezó a llamar de forma insistente al portero automático, por lo que ella, para evitar que, con los timbrazos, despertara a los familiares, accedió a bajar al portal, aunque se negó a abrir la puerta al comprobar que iba solo.

Al ver que el acusado hizo amago de llamar nuevamente a la puerta, finalmente, ella accedió a abrirle.

Cuando la víctima estaba abriendo, el imputado empujó fuertemente la puerta, se introdujo en el portal, la agarró de un brazo con una mano y con la otra mano, en la que llevaba un cuchillo de cocina, le lanzó una puñalada en el estómago, que no consiguió clavarle al romperse o tener la punta rota.

Sin embargo, sí le ocasionó una herida incisa en el abdomen, mientras le decía que la iba a matar y, así, no estaría con su amante.

Seguidamente, le lanzó una segunda puñalada al estómago, que tampoco logró clavarle al agarrar la víctima el cuchillo, pero sí le ocasionó cortes en los dedos, produciéndose un forcejeo por la posesión del arma, durante el cual, cayeron al suelo.

Estando la pareja en el suelo, el acusado, que se había hecho con el cuchillo y no cesaba de repetir que la iba a matar para que no estuviera con su amante, le dio un corte en la cara e intentó darle un segundo corte, que ella consiguió esquivar desviando la cabeza.

Finalmente, la víctima, propinándole un empujón, logró zafarse y salir corriendo a la calle, donde pidió ayuda a unas jóvenes que pasaban por la zona, quienes avisaron a la Policía.

A causa de la agresión, la víctima sufrió diversas heridas, que precisaron puntos de sutura y hematomas en varias partes del cuerpo, de las que tardó en curar 10 días no incapacitantes.

El 9 de abril, la víctima retiró la denuncia y presentó un escrito en el Juzgado en el que solicitó el archivo de las actuaciones y la libertad para el imputado, quien se encuentra en prisión preventiva desde el 7 de abril, tras permanecer detenido desde el día en que sucedieron los hechos.

Además de los 8 años de cárcel, el fiscal pide para el acusado que se le imponga la prohibición de aproximarse a al víctima a una distancia de 200 metros por un plazo superior en un año a la pena de cárcel que definitivamente se le imponga en sentencia.