La Rioja

Bayo deja el Gobierno y Galiana recoge el testigo al frente de Educación

  • El penúltimo superviviente de la era Sanz en el equipo de Ceniceros abandona el Gobierno por «motivos personales»

Logroño. El Gobierno de La Rioja cesará hoy como consejero de Educación, Formación y Empleo, a Abel Bayo, un puesto que abandona después de dos años por «motivos personales». El Ejecutivo daba a conocer la noticia a media tarde de ayer en una escueta nota de prensa en la que se omitía el cese pero se anunciaba para las diez de la mañana de hoy la toma de posesión de quien será su sustituto, el actual director general de Educación, Alberto Galiana.

Los rumores de su marcha del Gobierno de José Ignacio Ceniceros sonaban desde hace meses, aunque en las últimas semanas habían cobrado especial intensidad en los mentideros de la comunidad educativa. Con su renuncia cae el penúltimo superviviente de la era Sanz en un equipo que sólo mantiene a Íñigo Nagore como herencia de su predecesor.

Alberto Galiana tomará posesión hoy de su nuevo cargo al frente de una Consejería que en los últimos años ha tenido que lidiar con la polémica Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) y especialmente con la Evaluación Final de Bachillerato. Precisamente, el miércoles dejaba su último legado al acordar con la Universidad de La Rioja (UR) que la popularmente conocida como reválida tendrá muchas similitudes con la ya derogada Prueba de Acceso a la Universidad (PAU): no será necesaria para obtener el título de Bachillerato pero sí para acceder a la universidad ya que esa nota servirá para baremar a los alumnos y establecer un orden de ingreso.

Durante estos años, Bayo, nacido en Villarijo (Soria) en 1957, casado y con dos hijos, ha demostrado, sobre todo, que es un hombre fiel, un hombre leal y que, por encima de todo, respeta la legislación vigente, aunque nunca haya desvelado, al menos públicamente, si comparte o no los preceptos que imprimió el exministro José Ignacio Wert en la mencionada Lomce.

Defensor de la Filosofía

Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Salamanca y profesor de la misma asignatura en el IES La Laboral, fue designado consejero de Educación el 16 de noviembre del 2014. Ese día Gonzalo Capellán, su antecesor, anunciaba su marcha a Londres, donde todavía hoy ejerce de consejero de Educación, designado por el Ministerio. El entonces presidente del Ejecutivo, Pedro Sanz, puso de inmediato el ojo en Abel Bayo y él aceptó el reto, pese a que sabía que su cargo tenía fecha de caducidad, mayo y las elecciones del 2015, y por que tanto, su paso por el Gobierno podía ser de transición. En esos ocho meses dio muestras sobradas de que lo suyo es trabajar duro y Ceniceros, sucesor de Pedro Sanz, tampoco lo dudó y lo mantuvo en la misma cartera.

Poco acostumbrado a las exposiciones públicas y a las ruedas de prensa, en las que ha sido especialmente didáctico con los periodistas, el ya exconsejero es un firme defensor de la Filosofía como materia para sentar los cimientos de un ser humano crítico, reflexivo y coherente. La única vez que se la ha oído levantar la voz fue a cuenta de la Filosofía. La ley Wert, en sus orígenes, contemplaba reducir el 75% el tiempo dedicado a esta materia en las aulas de Bachillerato. La idea le hizo revolverse en el asiento. Escribió un artículo de opinión en este periódico y se mostró muy crítico con la formulación que se hacía de esa materia con la Lomce. En unas líneas, bautizadas «error manifiesto», expresó su deseo de mantener la Filosofía como disciplina en todas las modalidades de Bachillerato y cuando le tocó diseñar el currículo de este nivel educativo no sólo no restó horas, sino que reforzó una materia que impartió en las aulas de La Laboral durante varios años. «Si te preguntas las cosas es porque te gusta la Filosofía», le dijo en una ocasión a esta cronista.

Pero antes de fraile fue cocinero y con anterioridad fue director general de Educación, director y subdirector general de Universidades y Formación Permanente entre los años 2008 y 2011; y 2004 y 2008, respectivamente. Y fue miembro del Consejo Escolar del Estado en representación de la Conferencia General de Política Universitaria y del Consejo Escolar de La Rioja.