La Rioja

DESAFÍOS PARA TODOS

Tras 315 días de inacción, toca pisar el acelerador. Se abre (por fin, mal que les pese a algunos) una legislatura plagada de desafíos. Para todos.

El Gobierno de Mariano Rajoy (y por ende, su partido) habrá de lidiar con un Congreso si no hostil, al menos poco afín. Sus capacidades de diálogo y de negociación se verán auscultadas a fondo mientras se prolongue este nuevo mandato, tanto en lo que se refiere a las demás fuerzas políticas del hemiciclo como a hacer frente a las bravatas de las fuerzas independentistas.

Tampoco el partido líder de la oposición se librará de variopintos retos. El PSOE deberá demostrar si tiene capacidad para suturar las brechas que el 'no' a Rajoy ha desbridado, así como para dejar en manos de un nuevo líder el mando del partido, sin amargos reproches ni críticas desleales. Tanto los barones como los líderes caídos habrán de hacer de tripas corazón para mirar hacia adelante y aunar fuerzas en torno a un nuevo nombre libre de cargas.

Por la parte que le toca a Podemos, el partido de Pablo Iglesias se topará con la no menor tentación de recurrir al populismo más demagógico en su discurso sobre los problemas del país. Los autodenominados herederos del 15-M dilucidarán si es conveniente abandonar el tono paternalista para remangarse en pos del verdadero bienestar de los ciudadanos.

Albert Rivera y los suyos tampoco encontrarán fácil alejarse de la imagen de 'muleta' del PP. La formación naranja deberá encontrar su propia senda si no quiere verse fagocitada por sus adversarios políticos.

En definitiva, será un curso político cuando menos interesante si todos se ponen a la labor. Si dura más allá de mayo, significará que lo han hecho.