La Rioja

«La innovación produce dinero y necesita créditos, no subvenciones»

«La innovación produce dinero y necesita créditos, no subvenciones»
  • José Manuel Silva, Vocal asesor de la Secretaría de Estado de Innovación

  • Silva resalta que el español es un gran valor añadido, «una enorme fuerza que, además, va en ascenso»

Ingeniero agrónomo y gallego orgulloso -nacido en Chantada (Lugo)-, José Manuel Silva fue miembro del equipo que negoció la adhesión de España a la UE y desarrolló gran parte de su dilatada carrera en la Comisión Europea, donde ocupó las direcciones generales de Agricultura e Investigación. Ayer, el hoy vocal asesor en el Gabinete de la Secretaria de Estado de Innovación fue uno de los expertos que puso voz a la jornada de Futuro en Español dedicada a la agroalimentación.

- ¿Cómo ve el estado de salud del español y qué posibilidades ofrece un mercado de 550 millones de personas?

- Hay que mirar no solo que el mercado absorbe 550 millones de personas, sino que cada vez se habla más español y que hay grandes países donde es el segundo idioma, como Estados Unidos, Brasil y en gran parte de la Unión Europea. Es un gran idioma vehicular que sirve para establecer todo tipo de contactos, como se ha demostrado en esta jornada de hoy en la que había invitados de 10 procedencias distintas hablando todos en español. Es un gran valor añadido tanto para los intercambios comerciales como para el intercambio del conocimiento. Es una enorme fuerza y, además, va en ascenso.

- Estos días se han cruzado experiencias entre España y América Latina, usted, que vivió desde dentro las negociaciones de la adhesión de este país a la UE y también las de las reformas clave de la PAC, ¿qué balance hace de nuestro presente?

- La adhesión de España a la Unión Europea fue algo maravilloso en el año 1985 y yo añadiría lo que alguien ha dicho ya alguna vez y es que, quizá salvo el gol de Iniesta en Johanesburgo, ha sido el momento del siglo XX y lo que llevamos del XXI en el que todo el país estábamos de acuerdo. El balance ha sido muy positivo en muchísimos aspectos y ahora estamos en un periodo de adaptación.

- El modelo de América Latina es radicalmente distinto, ¿ventajas, desventajas...?

- Bueno, es diferente, pero por eso las sinergias tan importantes que hemos visto en este congreso de Futuro en Español, que hace que experiencias distintas nos lleven a reflexionar de una y otra parte, pero cuando las reflexiones son sobre el mundo de la innovación, del mundo científico, de la financiación de los proyectos innovadores... el debate es muy ganador y sin diferencias importantes.

- ¿Son hoy los acuerdos comerciales una herramienta indispensable?

- Ya no me dedico a eso, pero durante muchos años hice muchos acuerdos comerciales en materia agrícola. Creo que sí que son muy importantes, aunque en este momento están muy cuestionados y estamos en un momento de poco entusiasmo por ellos. El comercio ha sido siempre un motor muy importante de la economía y las empresas españolas son enormemente exportadoras. Globalmente considero que son buenos, sí, aunque, insisto, parece que ahora hay dificultades para lograrlos.

Empresas y tallas

- La jornada del viernes de Futuro en Español estaba copada por el sector agroalimentario, estratégico aquí en La Rioja, aunque con un modelo basado, sobre todo, en la pequeña empresa. ¿Es un freno? ¿Tiene futuro? ¿Hay soluciones eficaces como las agrupaciones empresariales para ganar fortaleza?

- El que una empresa sea pequeña no es malo, lo que es malo es si no evita las carencias de la empresa pequeña y para eso están las colaboraciones con otras, las fusiones de ciertos departamentos, el acceder conjuntamente a los mercados para ganar más talla... En el sector agroalimentario riojano hay empresas grandes y también pequeñas pero con una gran relevancia y una enorme notoriedad y presencia en el mercado. La dimensión sola no es la clave, si no yo tendría que cerrar mi viñedo en Galicia, que tiene media hectárea, y sin embargo sigo adelante.

- Como asesor de la Secretaría de Estado de Innovación, ¿innovar es futuro y supervivencia también en el sector agroalimentario?

- La innovación, que no depende de la talla de las empresas y, de hecho, en muchas empresas grandes hay un espíritu innovador proporcionalmente menor que en las pequeñas, está hecha para producir dinero. Por eso, en mi opinión no debe de haber subvenciones para la innovación, sino créditos con la facilidad necesaria para que los empresarios puedan invertir. Es clave el diálogo entre el mundo innovador y el mundo financiero porque, insisto la innovación es 'business', negocio, no es recibir subvenciones.