La Rioja

Las dudas de una Colombia en busca de la paz

Lana, Malamud, Ybarra, Cardona y Jursich, antes de iniciarse la mesa redonda sobre el tema 'Colombia en la encrucijada'. :: díaz uriel
Lana, Malamud, Ybarra, Cardona y Jursich, antes de iniciarse la mesa redonda sobre el tema 'Colombia en la encrucijada'. :: díaz uriel
  • El inesperado triunfo del 'no' en el plebiscito sobre los acuerdos entre el Gobierno y las FARC centra la primera jornada de la sexta edición foro

  • Futuro en Español se abre con un profundo debate sobre el incierto porvenir del país sudamericano

logroño. «Espero que los nietos de ahora no tengan que contar a sus hijos las historias terribles de masacre y guerra que hemos vivido nosotros». Es el mensaje que lanzó ayer un preocupado aunque esperanzado Jorge Cardona al valorar el futuro hacia el que se dirige Colombia tras el inesperado triunfo del 'no' en el plebiscito sobre los acuerdos de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El editor general de El Espectador colombiano considera que su «deber profesional es mostrar la dolorosa realidad», pese a que su país también cuenta con «cosa maravillosas», por lo que, aunque toca superar la decepción del resultado en las urnas y «comerse otro sapo», confía en la «creatividad» para que «el momento actual sea el principio del fin de la guerra».

Estas fueron algunas de las interesantes reflexiones que dejó en la jornada inaugural de la sexta edición de Futuro en Español, que se celebró en la en la Escuela Superior de Diseño de La Rioja (ESDIR) de Logroño. El foro organizado por Vocento, a través de Diario LA RIOJA, y CAF Banco de Desarrollo de América Latina, se abrió con la ponencia de Cardoso, en la que realizó un desgarrador relato del más de medio siglo del doloroso proceso que ha vivido Colombia y que el periodista ha sufrido en primera persona durante sus 57 años. «Ta estoy a punto de vivir en el sexto piso», comentó con humor al referirse a su edad y al largo, trágico y violento camino que ha compartido con su compatriotas.

Ahora, a Colombia le toca lidiar con «años muy difíciles, en un país en el que el deporte nacional es hacer la guerra, firmar la paz y cambiar la Constitución», analizó Cardoso en las conclusiones finales de su conferencia, momento que aprovechó para solicitar la ayuda externa para resolver el conflicto. «Pese a que tenemos una historia de eterna confrontación, la paz la vamos a defender nosotros. Pero, por primera vez, Estados Unidos y la comunidad internacional en general se han dado cuenta de que la paz de Colombia es la paz de América y la paz del mundo», cerró el periodista.

Mario Jursich, en la mesa redonda posterior (moderada por Benjamín Lana, director editorial de Medios Regionales y Revistas de Vocento), no fue tan optimista y valoró que el estado actual «no se puede mantener mucho más porque el tiempo está en contra». El director y miembro fundador de la revista El Malpensante de Bogotá destacó la terrible «sensación de derrota moral» que se ha introducido en los colombianos, ya que «este proceso se vivió como una segunda oportunidad» que no aprovechó el país y desveló que, aunque quiere «la paz con el corazón», es «muy pesimista» cuando observa el conflicto «de forma analítica».

Además, el acuerdo de paz no va a poner el final definitivo a las guerras intestinas del país sudamericano porque quedará «parte de la guerrilla por desmilitarizar, junto con los paramilitares y los narcotraficantes», añadió Carlos Malamud a lo dicho por Jursich. El investigador principal para Latinoamérica del Real Instituto Elcano criticó la falta de «plan B» entre los defensores del 'sí' y su falta de movilización frente a las «mentiras y canelos» más efectivos de la otra parte.

Álvaro Ybarra Zavala, por su parte, coincidió con Cardona en que Colombia es un país «polarizado» y «con muchas Colombias». El fotoperiodista español dijo vivir «con incertidumbre» una situación «que plantea muchas dudas sobre el futuro próximo». «Se puede estar perdiendo una gran oportunidad para lograr la paz», lamentó. «Se tenía la oportunidad de mostrar al mundo la gran sociedad que es y dejar atrás los estigmas que le han marcado, pero no lo ha hecho», agregó.

Más distendida resultó la mesa redonda que cerró la jornada y que versó sobre la relación entre la literatura y la guerra en América Latina. En ella, Mario Jursich y la narradora y ensayista colombiana conversaron, en un coloquio moderado por el periodista y escritor puertorriqueño Héctor Feliciano, compartiendo curiosidades sobre el interés de la guerrilla por «los eufemismos y la retórica» o por aquella preocupación de Pablo Escobar por las comas en su etapa como propietario de medios de comunicación.