La Rioja

El PSOE plantea acordar con el resto de grupos la elección del Defensor del Paciente

El PSOE plantea acordar con el resto de grupos la elección del Defensor del Paciente

  • Del Río aboga por consensuar una figura neutral de forma previa a su nombramiento por el Gobierno regional

Logroño. El PSOE propuso ayer un acuerdo político a los grupos parlamentarios para consensuar la elección del Defensor del Usuario del Sistema Público de Salud en La Rioja, conocido como Defensor del Paciente, figura que fue suspendida en el 2012, afirmó ayer su diputada autonómica Nuria del Río.

Del Río, en una rueda informativa, recordó que, en el pleno parlamentario del pasado día 13, PSOE, Podemos y Ciudadanos aprobaron restituir, antes de que finalice el 2016, la figura del Defensor del Usuario del Sistema Público de Salud, a lo que se opuso el PP al entender que «no es un servicio necesario», expuso.

Esta figura está contemplada en la Ley de Salud de La Rioja, por lo que es «obligación del Gobierno que se restituya» y su nombramiento corresponde directamente a la Consejería de Salud y con estatus similar al de un director general.

El PSOE entiende que el Defensor del Paciente tiene que ser «independiente, neutral y con las garantías de funcionamiento independiente para desarrollar su labor», subrayó. Para Del Río, tiene que ser «una persona neutral, que ejerza de mediador entre las dos partes»; y abogó por ver las reclamaciones de los usuarios como «una herramienta de mejora para el Servicio Riojano de Salud y no como lo ve el Gobierno, que es como un problema o una zancadilla».

La diputada añadió que el Gobierno riojano «habla de consenso y acuerdo», pero «en materia sanitaria no ha sido posible porque solo contemplan el diálogo y quieren alcanzar el acuerdo cuando lo controlan y proponen ellos».

Por ello, plantea un «acuerdo político a todos los grupos de la Cámara riojana para que, en la Comisión de Salud, se consensúe el nombre de la persona que vaya a ser el Defensor del Usuario del Sistema Público de Salud» y, a partir de ese nombre consensuado, que sea el Gobierno, cumpliendo la ley, el que lo nombre.

Para los socialistas, éste sería un «gesto» por parte del Gobierno de La Rioja «de que algo puede cambiar» y, además, se lograría que «desarrolle su labor sin generar dudas», ya que «parece que dentro del PP hay dos vertientes: la del diálogo y la de que todo siga igual; y, hasta el momento, va ganando con mucha diferencia la de que todo siga igual que antes».

Para Del Río, la eliminación de este servicio en el 2012 aludiendo a la crisis económica y al mantenimiento de la estabilidad presupuestaria, «no fue una medida de ahorro, sino una medida propagandística». Razonó también que el anuncio de la supresión del Defensor coincidió en la etapa en la que «más se empezó a invertir en servicios sanitarios privados -más de 35 millones del Presupuesto- y con que el gasto en publicidad y propaganda del Gobierno de la Rioja pasó de 4,8 millones a más de 15».