La Rioja

Los ladrones surferos de la autopista

Parte del material intervenido a la banda
Parte del material intervenido a la banda / MOZOS
  • Desarticulada una banda de rumanos que robaba camiones en marcha y traía el botín a La Rioja

Los Mozos de Escuadra y la Guardia Civil han detenido a siete personas como presuntos miembros de un grupo que operaba en Lleida y Zaragoza robando la carga de camiones mediante el método del "surfero", que consiste en acceder al interior de los vehículos desde un coche en marcha, y que llevaban el material robado a La Rioja.

Según ha informado la policía autonómica, los ladrones, que también robaban en el interior de empresas mediante el método del "butrón", dirigían la red desde Lleida, cometían los robos en esa provincia y en la de Zaragoza y posteriormente llevaban el material sustraído a La Rioja, desde donde lo distribuían al resto de España u otros países.

En la operación se ha detenido a siete personas, todas ellas vecinas de Lleida, de nacionalidad rumana y de edades comprendidas entre los 18 y 41 años, por formar parte presuntamente de dicho grupo, segun cuenta la Agencia Efe.

La policía les achaca la comisión de 16 robos con fuerza (ocho en camiones y ocho en empresas y otras instalaciones), pertenencia a grupo criminal, falsificación de documento público y usurpación de estado civil, ya que falsificaron documentos personales para hacerse pasar por otra persona y evitar ser localizados por la policía.

La investigación la iniciaron agentes del Equipo de Patrimonio de la Guardia Civil de Zaragoza en abril de este año, cuando investigaron siete robos a camiones que circulaban por vías rápidas a su paso por la provincia de Zaragoza.

Un método de especialistas

Los agentes lograron determinar que el grupo usaba vehículos de diversa tipología para cometer los asaltos y actuaba con gran precisión y celeridad, utilizando para cometer los robos el método conocido como los "surferos".

El "modus operandi" es muy técnico, complicado de llevar a cabo y conlleva un riesgo elevado, ya que implica la utilización de tres vehículos para cometer los asaltos.

El primer vehículo se posicionaba frente al camión para ralentizar su velocidad, mientras que el segundo se situaba en la parte posterior desde donde se cometería el robo.

Este segundo turismo disponía en ocasiones de techo solar y llevaba sólo el asiento del conductor para dejar más espacio de movimiento para el miembro de la banda que actuaría de "surfero".

El "surfero" utilizaba sistemas de sujeción como arneses, salía por el techo solar o la ventanilla, se situaba en el capó del turismo y desde allí rompía la cerradura del semirremolque del camión con una sierra radial y accedía al interior de la caja.

Una vez dentro, sustraía los productos y los lanzaba en el arcén de la carretera o autopista, y los componentes del grupo que iban en el tercer vehículo recogían la mercancía sustraída y la cargaban.

La red dejó de actuar en mayo ante la alarma social creada por estos hechos y su difusión en los medios de comunicación, para reorganizarse de nuevo en verano y volver a actuar en el mes de agosto.

Cambio de actividad

Durante estos meses, el grupo incorporó nuevos integrantes y varió su actividad, para dedicarse al robo en el interior de empresas e instalaciones, de las que sustraían material muy específico como herramientas, elementos de riego de grandes superficies, fitosanitarios o material tecnológico e informático.

La policía identificó a algunos de los integrantes de la banda y determinó que los productos robados, tanto en los robos en camiones como en los cometidos en empresas, se trasladaban a La Rioja, desde donde se les daba salida en el mercado negro en España y Rumanía.

Nuevas rutas

Por otra parte, los investigadores pudieron averiguar que la red tenía en estudio nuevas rutas de camiones para volver a actuar con el método de los "surferos".

El último asalto a un camión se produjo la noche del 11 al 12 de octubre, mientras el vehículo, que trasladaba material informático, realizaba el trayecto entre Tarragona y Madrid.

La operación para desmantelar el grupo la llevaron a cabo agentes de los Mossos y de la Guardia Civil la madrugada del sábado 15 de octubre en Lleida y arrestaron a siete de los integrantes de la red.

Tras las detenciones se realizaron dos registros en dos domicilios de los detenidos ubicados en Lleida y Bellvís (Lleida), donde se encontraron materiales utilizados para la comisión de los robos.

Hasta el momento se han resuelto un total de 16 robos cometidos en las demarcaciones de Zaragoza y Lleida y se continúa con la investigación para determinar la procedencia de otros productos encontrados en las viviendas de los detenidos, así como el destino dado al género sustraído.

Los detenidos pasaron a disposición judicial el día 17 de octubre y el juez decretó el ingreso en prisión para tres de los arrestados y la libertad con cargos para los otros cuatro.